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Anticuerpos

También denominados inmunoglobulinas, son proteínas elaboradas por el sistema inmunitario como respuesta a la presencia de sustancia que el organismo considera extrañas y que se llaman antígenos (pueden ser microorganismos, toxinas o simplemente sustancias ajenas al organismo). Los anticuerpos son específicos para cada antígeno y su objetivo es bloquearlos y eliminarlos. Están producidos por los linfocitos B que, una vez activados por el agente externo, se convierten en células plasmáticas. Los anticuerpos viajan en la sangre y en la linfa. Las inmunoglobulinas y los anticuerpos elaboran una gran cantidad de proteínas protectoras para destruir a los antígenos. Cuando los anticuerpos detectan a su antígeno se unen a él para neutralizarlo. Cada linfocito B es sólo capaz de reconocer a un antígeno concreto pero la totalidad de los linfocitos B presentes en un organismo pueden identificar prácticamente a todos los agentes externos. Los anticuerpos se clasifican en cinco clases...

Inmunidad adquirida (ser humano)

Conjunto de mecanismos de defensa que desarrolla el organismo a medida que se ve expuesto a diversos patógenos. La persona, por tanto, no nace con dichos mecanismos sino que "construye" una defensa específica para ese patógeno y la "recuerda" para ocasiones futuras. El principal elemento de este tipo de sistema inmunológico son los linfocitos. Desde hace ya mucho se sabe que las personas que han contraído ciertas enfermedades infecciosas y han sobrevivido, generalmente no vuelven a sufrir el proceso. Este hecho ya fue observado por el historiador griego Tucídides, que vio como la gente que sobrevivía a la peste no padecía la enfermedad de nuevo a lo largo de su vida. Este tipo de inmunidad se denomina específica o adquirida. Sin embargo, existen otros muchos cuadros infecciosos, como por ejemplo los de la gripe, la neumonía o las enfermedades diarreicas, que pueden sufrirse una y otra vez, lo que parece entrar en contradicción con lo indicado acerca de la inmunidad específica....

Inmunidad innata (ser humano)

Mecanismo de defensa de que dispone el organismo para protegerse de posibles agentes patógenos. A diferencia de la inmunidad adquirida, la innata se caracteriza por ser inespecífica o general. Muchos de los microorganismos con los que diariamente entra en contacto el ser humano son eliminados antes de que provoquen síntomas de enfermedad. Estos posibles patógenos, entre los que se incluyen virus, bacterias, hongos y parásitos, son muy diferentes entre sí, por lo que es necesario un mecanismo defensivo que le proteja de modo general frente a ellos. El sistema inmunitario innato ofrece este tipo de protección inespecífica mediante un número variado de mecanismos defensivos, que incluyen barreras físicas, como la piel; barreras químicas, como sustancias antibacterianas (principalmente proteínas) que destruyen a los agentes externos, y también células que atacan a aquellas sustancias y microorganismos que reconocen como extraños. La piel y las mucosas que tapizan los sistemas...

inmunoterapia

En sentido extenso, la inmunoterapia es una modalidad de tratamiento de enfermedades basada en el estímulo por medios terapéuticos del sistema inmunitario del organismo. Entre sus modalidades cabe señalar la inmunización activa y pasiva, la administración de medicamentos inmunosupresores e inmunomoduladores, los trasplantes de médula ósea y la desensibilización de las alergias. De una forma más restringida, este concepto se asigna a un grupo de tratamientos contra el cáncer. En los últimos años se han desarrollado formas de inmunoterapia de uso creciente en el abordaje de las neoplasias malignas. Su finalidad es estimular las defensas naturales del organismo, ya sea mediante sustancias generadas por el propio cuerpo o fabricadas de forma artificial en laboratorio. Para ello es posible operar en varios niveles, según se desee impedir o retrasar el crecimiento del tumor, evitar que las células malignas se diseminen a otras partes del organismo o reforzar la capacidad del sistema...

Las defensas

Todos los organismos vivos se ven expuestos continuamente a sustancias que pueden provocarles daño. La mayoría de ellos se protegen a sí mismos frente a estas sustancias con distintos mecanismos que actúan de modo complementario: mediante barreras físicas, como por ejemplo la piel, o con productos o elementos químicos que luchan de modo inespecífico frente a los organismos invasores. Los seres humanos, como el resto de animales vertebrados, además de estos mecanismos de defensa generales, también presentan un sistema de protección específico que se denomina sistema inmunitario. Está formado por una serie de órganos que trabajan conjuntamente y que tienen unas células capaces de reconocer y destruir sustancias extrañas al organismo. Esta reacción defensiva se denomina respuesta inmunitaria y es la encargada de proteger frente a agentes infecciosos como virus, bacterias, hongos o parásitos. Sin embargo, para que un agente patógeno pueda provocar daño es necesario que la víctima sea...

Leucocito

Tipo de célula sanguínea, también denominada glóbulo blanco, que forma parte integral del sistema inmunológico del ser humano. Se originan en la médula ósea y en el tejido linfático, y su número es mucho menor que el de los hematíes o glóbulos rojos. Una persona sana normal tendrá aproximadamente entre 5.000 y 10.000 glóbulos blancos por mililitro de sangre. Los glóbulos blancos se dividen en distintos grupos dependiendo de sus características: neutrófilos, eosinófilos, basófilos, linfocitos y monocitos. Los tres primeros pertenecen al grupo de los granulocitos, llamado así porque tienen gránulos en su interior. Son los encargados de responder ante la invasión de agentes externos. Cuando llegan al lugar de la infección liberan el contenido de sus gránulos, que resulta tóxico para los microbios. Los neutrófilos (los más numerosos) actúan frente a bacterias y hongos; los eosinófilos actúan mejor frente a parásitos, células cancerígenas y alérgenos; y los basófilos se activan también...

Linfocito (ser humano)

Tipo específico de glóbulos blancos que permiten que el organismo sea capaz de distinguir y reaccionar de modo específico frente a casi todos los posibles elementos extraños, incluyendo los que forman parte de los microorganismos. Los linfocitos son una población celular que podría considerarse "dormida", ya que espera la señal adecuada para entrar en acción. Los linfocitos inactivos son células pequeñas que se mueven por todo el organismo transportados por la sangre o la linfa (líquido similar a la sangre pero sin glóbulos rojos). Una persona adulta tiene aproximadamente dos billones de linfocitos, de los cuales el 1% se encuentra en el torrente circulatorio. La mayoría se encuentra concentrada en determinados tejidos distribuidos por todo el cuerpo, como son la médula ósea, el bazo, el timo, los ganglios linfáticos, las amígdalas y la mucosa intestinal. Estos tejidos constituyen lo que se denomina sistema linfático. Existen dos tipos de linfocitos: los linfocitos B y los T....

Sistema inmunitario (ser humano)

El sistema inmunitario, inmune o inmunológico es el sistema fisiológico que se encarga de proteger al organismo del ataque de agentes patógenos como virus, bacterias, parásitos, etc. Todos los organismos vivos se ven expuestos continuamente a sustancias que pueden provocarles daño. La mayoría de ellos se protegen a sí mismos frente a estas sustancias con distintos mecanismos que actúan de modo complementario: mediante barreras físicas, como por ejemplo la piel, o con productos o elementos químicos que luchan de modo inespecífico frente a los organismos invasores. Los seres humanos, como el resto de animales vertebrados, además de estos mecanismos de defensa generales, también presentan un sistema de protección específico que se denomina sistema inmunitario. Está formado por una serie de órganos que trabajan conjuntamente y que tienen unas células capaces de reconocer y destruir sustancias extrañas al organismo. Esta reacción defensiva se denomina respuesta inmunitaria y es la...