Nariz (ser humano)

    Parte saliente del rostro, entre la frente y la boca, que cuenta con dos orificios para respirar y representa el órgano del olfato. Se dice también de cada uno de esos orificios.

    Estructura de la nariz y los senos paranasales

    La nariz es la parte externa de una estructura interna que se llama cavidad nasal. El tabique nasal la divide en dos partes, derecha e izquierda. Éste está formado por un cartílago y por una estructura ósea. Cada una de las dos partes se abre hacia el exterior por los denominados orificios nasales. La zona más interna continúa hacia la faringe a través de unas estructuras llamadas coanas. La parte inferior de la cavidad nasal, que se conoce con el nombre de paladar, la separa de la cavidad oral.

    La cavidad nasal se comunica con unos conductos que proceden de un orificio situado en los párpados y que se llaman conductos nasolagrimales. Esto explica por qué cuando una persona tiene un proceso respiratorio, con frecuencia se ven afectados también los ojos, o cuando existe conjuntivitis (infección ocular) es frecuente encontrar secreción, estornudos o dificultad respiratoria. Del mismo modo, si una persona está llorando puede verse dificultada, o incluso ser imposible, la respiración a través de la nariz.

    También se continúa con una serie de cavidades de tamaño variable que contienen aire y que se localizan en distintos huesos del cráneo. Se denominan senos paranasales y tienen dos funciones principales: por un lado, al estar rellenos de aire permiten un peso más ligero del cráneo, y por otro participan en las características finales de la voz.

    La superficie interna de la cavidad nasal se encuentra recubierta por un tejido especial que se denomina mucosa respiratoria. Este tejido tiene varias funciones fundamentales: durante la inspiración limpia, humedece y calienta el aire, acondicionándolo para que llegue en condiciones ideales a los alveolos pulmonares, lugar del intercambio gaseoso; durante la espiración se encarga de secar y enfriar el aire, proceso por el cual se retienen agua y energía.

    También en la región de la cavidad nasal se encuentran estructuras sensitivas relacionadas con el órgano del olfato que se continúan con nervios olfativos que transmiten esta información hasta el cerebro.