Bioelemento

    Los bioelementos son un grupo de elementos químicos que constituye el 95,4% de la masa total de los seres vivientes. Se trata de los siguientes: el carbono, el hidrógeno, el oxígeno, el nitrógeno, el azufre y el fósforo. No es casualidad que sea sobre estos elementos, y no sobre otros, sobre los que se asientan las bases estructurales y funcionales de los procesos biológicos. Su posición, próxima entre ellos, en la tabla periódica de los elementos revela una serie de propiedades que los hacen especialmente idóneos al respecto.

    Son los elementos de menor número atómico (número de electrones) con capacidad de formar enlace covalente, por lo que dichos enlaces son muy estables.

    La posibilidad de compartir más de un par de electrones les permite conformar enlaces dobles y triples, lo cual les confiere una gran versatilidad para formar cadenas largas, ramificadas o anillos.

    La configuración tetraédrica de los enlaces del carbono permite que las diferentes moléculas orgánicas puedan establecerse en estructuras tridimensionales variadas.

    Además de los bioelementos primarios, en la constitución de los seres vivos aparecen los llamados bioelementos secundarios, que se presentan en una proporción aproximada del 4,5%. Son el magnesio, el calcio, el sodio, el potasio y el cloro. Las funciones que realizan son bien de tipo estructural, como el calcio, que forma parte de las estructuras esqueléticas, o de tipo fisiológico, como el sodio, el potasio y el calcio (en forma iónica), que intervienen en la transmisión del impulso nervioso.

    En una proporción aún menor (en torno al 0,1%), los oligoelementos también forman parte de los seres vivos, y, a pesar de su escasa participación, resultan indispensables para el funcionamiento de la vida. Aunque se han descrito unos 60 oligoelementos, solamente 14 son comunes para casi todos los grupos de seres vivos: el hierro, el manganeso, el cobre, el cinc, el flúor, el yodo, el boro, el silicio, el vanadio, el cromo, el cobalto, el selenio, el molibdeno y el estaño. Los oligoelementos desempeñan funciones innumerables, normalmente como integrantes de algún catalizador (como las hormonas o las enzimas) y formando parte, en muchas ocasiones, de alguna vitamina.