Antibióticos

    Sustancia o compuesto químico utilizado en medicina para luchar contra los organismos infecciosos. Los antibióticos pueden actuar paralizando el desarrollo (acción bacteriostática) de algunos microorganismos causantes de enfermedades, o bien de eliminarlos directamente (acción bactericida). La palabra antibiótico procede de la unión de los términos griegos anti (en contra de) y bios (vida). Los antibióticos actúan combatiendo a las bacterias y gérmenes (aunque no a los virus), y, a pesar de tratarse de sustancias tóxicas, tienen la propiedad de no dañar el cuerpo del paciente.

    Aunque el uso de compuestos orgánicos con propiedades antibióticas se conoce desde hacía mucho tiempo, hasta el siglo XIX su modo de actuación no fue conocido de manera científica. Muchos científicos y médicos conocían las propiedades curativas y antiinfecciosas de determinados hongos o plantas medicinales, usados a lo largo de la historia. Sin embargo, el primero en observar un efecto antibiótico a la luz de la ciencia fue el químico Louis Pasteur, abriendo el camino del conocimiento del modo de actuación de estas sustancias. A partir de este momento los científicos comenzaron a trabajar con el objetivo de conseguir aislar sustancias antibióticas específicas para el tratamiento de enfermedades. Emmerich consiguió en 1900 aislar una sustancia que eliminaba a los gérmenes del cólera y la difteria y, algo después, Ehrlich sintetizó otros compuestos capaces de luchar contra los microorganismos sin atacar el organismo del paciente. Sin embargo, se considera a Alexander Fleming el gran impulsor de los antibióticos, al descubrir accidentalmente la penicilina en 1928, a partir de los hongos.