Inteligencia

    “Alegoría de la Inteligencia y la Fuerza”, pintura renacentista de Piero di Cosimo

    Capacidad de aprender y de utilizar la información. Gracias a la inteligencia podemos comprender el ambiente que nos rodea, dar sentido a las cosas y decidir qué debemos hacer en cada situación. Es una capacidad inherente a todo ser humano, pero que también poseen en mayor o menor medida todos los demás animales.

    La inteligencia no es una capacidad simple, sino un sistema muy complejo que está formado por un conjunto de otras capacidades como la atención, la memoria, el aprendizaje, las habilidades sociales…

    La función principal que cumple la inteligencia es dirigir nuestro comportamiento para resolver problemas de la vida cotidiana de forma eficaz.

    Se trata de una capacidad muy variable, cada persona tiene un nivel de inteligencia concreto, que puede medirse cuantitativamente a través de lo que se conoce como test de inteligencia. Los primeros tests de inteligencia aparecieron en el siglo XIX, fue Francis Galton el primero en tratar de comprender las diferencias individuales en la resolución de problemas y otros comportamientos inteligentes.

    La medida de inteligencia más habitual es lo que se conoce como CI o cociente intelectual, que se obtiene dividiendo la edad mental por la edad cronológica y multiplicándolo por cien. La mayoría de las persona tiene un CI entre 90 y 110. Se considera que las personas con CI inferiores a 70 padecen un retraso mental, mientras que aquéllas con CI superiores a 120 son consideradas superdotadas.

    Se ha comprobado que las puntuaciones medias en los tests de inteligencia han aumentado durante el siglo XX, pero aún no se ha encontrado la explicación.