Jugos gástricos

    Los jugos gástricos conforman un líquido de color claro secretado por las glándulas presentes en la mucosa que recubre el interior del estómago y están constituidos fundamentalmente por agua, ácidos clorhídrico y láctico, sales minerales y diversas enzimas digestivas como la pepsina, la lisozima o la ureasa, de las cuales la primera es la principal para los procesos digestivos.

    También es reseñable en la composición de estas secreciones el moco gástrico, sustancia líquida o semisólida generada por las glándulas mucosas que recubren la capa interna del estómago y que la protege de la acción de los ácidos contenidos en los jugos.

    Es también destacable el denominado factor intrínseco de Castle, importante para la asimilación de vitamina B12 (a su vez esencial para la maduración de los glóbulos rojos de la sangre) y, en consecuencia, para la prevención del desarrollo de anemia.

    Los jugos gástricos solubilizan las partículas de alimento, inician la digestión, sobre todo de las proteínas, y convierten el contenido del estómago en una masa semilíquida, el quimo, en la que los alimentos quedan preparados para su paso al intestino delgado y a los subsiguientes procesos digestivos.