Transistor TFT

    Clase de transistor de efecto campo, compuesto de una fina capa de un semiconductor, de tipo N, que se denomina canal, motivo por el cual recibe el nombre TFT, acrónimo de las palabras inglesas Thin Film Transistor, que lleva adosadas dos capas de semiconductor, tipo P, conectadas entre sí. Cada extremo del canal posee dos terminales, llamadas, respectivamente, fuente y drenador. Además, hay un tercer elemento, denominado puerta, cuya conductividad se puede controlar, haciendo que se comporten como resistencias.

    Su principal aplicación es ser empleados en pantallas de monitores informáticos o en pantallas de televisión, donde logran unos resultados espectaculares, gracias al gobierno que estos componentes hacen de cada píxel, del inglés picture element, el cual es la unidad elemental que se puede distinguir en una imagen. Dicho de otro modo, las imágenes están compuestas por píxeles y resultan de tanta mayor nitidez y calidad, cuanto mayor sea el número de píxeles por unidad de superficie que las definen.

    Desde hace cierto tiempo, en las pantallas de televisiones y monitores, el antiguo sistema, basado en el empleo de tubos de rayos catódicos, se ha visto sustituido por las pantallas LCD, Liquid Cristal Display, o cristal líquido, las cuales están formadas por dos capas de material conductor y transparente que encierran una sustancia cristalina, llamada cristal líquido, capaz de orientar la radiación luminosa cuando es atravesada por ella. De esta manera, las moléculas del cristal líquido, al ser atravesadas por la luz, se polarizan y orientan, de manera que asumen un color u otro.

    La aplicación de los transistores TFT a estas pantallas mejoran de forma sustancial sus propiedades. En este sistema, cada píxel está gobernado por seis transistores TFT para el sistema RGB, el cual es un modelo de color que se basa en tres fundamentales, rojo o red, verde o green y azul o blue, fabricando todos los demás por adición selectiva de éstos. La luz es emitida por los transistores y los filtros RGB, colocados linealmente, proporcionan el color adecuado para cada punto, lo que brinda una imagen de muy alta calidad.

    Así pues, con esta tecnología se opera sobre cada píxel por la acción de una delgada capa de transistores TFT, no siendo preciso el barrido de la pantalla, cosa que sí se necesitaba en los dispositivos basados en tubos de rayos catódicos. El motivo es que cada píxel se excita en un tiempo inferior al de barrido. Esta característica evita parpadeos en la pantalla, inevitables por muy alta que sea la frecuencia de la que se disponga.

    Externamente, las pantallas TFT, al no poseer tubo de rayos catódicos, son de poco fondo y su funcionamiento es de bajo coste con respecto al sistema tradicional.