Automóvil sin conductor

    El automóvil sin conductor es un proyecto tecnológico de construcción de vehículos capaces de moverse y circular de forma autónoma, sin estar pilotados por un conductor humano. El primer proyecto de esta naturaleza fue desarrollado por la empresa estadounidense Google y presentado en fase de pruebas en los inicios de la década de 2010.

    La iniciativa del proyecto de Google correspondió al científico y profesor alemán Sebastian Thrun, uno de los inventores de Google Street View, la aplicación que ofrece visiones panorámicas de buena parte de las principales calles del mundo. Para el lanzamiento de los automóviles sin conductor fue preciso no sólo poner en marcha una tecnología avanzada, sino también impulsar acciones políticas de cara a introducir cambios en las legislaciones vigentes. El estado estadounidense de Nevada fue el primero en aprobar el funcionamiento en pruebas reales de estos vehículos. Pronto siguieron su ejemplo varios estados y territorios más, como Florida, Michigan, California y Washington D.C.

    Los primeros modelos tecnológicos de automóviles sin conductor utilizaron varios tipos de vehículos, como Toyota Prius, Lexus RX450h y Audi TT. Posteriormente, Google desarrolló un automóvil propio a medida, provisto de avanzados sistemas robóticos de navegación y manejo. El dispositivo principal se basa en el empleo de un telémetro láser montado en el techo del vehículo. Este telémetro genera un mapa tridimensional muy detallado sobre el entorno en que se desplaza. El sistema informático a bordo del automóvil coteja el mapa con los modelos de alta resolución que conserva en memoria. A partir de esta comparación puede prevenir y sortear los obstáculos con los que se encuentra, así como respetar las normas de tráfico.

    El sistema básico de telémetro de un automóvil sin conductor se complementa con dispositivos auxiliares como sensores, cámaras y radares. Estos aparatos ayudan a identificar eventualidades imprevistas en el tránsito y a responder adecuadamente a los distintos problemas de seguridad que pudieran surgir.

    Aunque varias compañías han iniciado proyectos propios de desarrollo de vehículos sin conductor, Google se ha situado en la vanguardia de esta tecnología. En marzo de 2016, sus directivos hicieron público que su flota de automóviles de prueba había completado con un alto índice de éxito recorridos acumulados de más de dos millones de kilómetros.