Industria textil

    La industria textil agrupa el conjunto de procedimientos y técnicas de fabricación de tejidos por medio de fibras, hilos y otros materiales de origen animal, vegetal o sintético.

    Evolución de la industria textil. Gran parte de las fibras empleadas en la moderna industria textil se utilizaban ya en la más remota antigüedad. Así el lino, la lana o la seda se empleaban en el antiguo Egipto, mientras que las fibras de algodón eran usadas en la India hace cinco mil años.

    Desde oriente, las refinadas técnicas textiles orientales pasaron a Europa en la edad media con las invasiones árabes. En torno al siglo XV eran celebradas en todo el continente las artesanías de terciopelo, paño y seda propias de ciudades francesas y flamencas como Arrás o Gante, adquiriendo también notable desarrollo el arte del tapiz, que unía la decoración pictórica con la producción textil.

    No obstante, la industria textil se constituiría como tal ente los siglos XVIII y XIX, inicialmente en Gran Bretaña y más tarde en el resto de Europa y en América. En esta fase se alcanzaron los primeros logros en la aplicación de la automatización a los sistemas de ingeniería industrial. La producción artesanal dio paso a la masiva por medio de telares automáticos, en los que se fueron introduciendo progresivas mejoras hasta llegar a los empleados en la actualidad, que sólo requieren de la presencia humana en funciones de supervisión y control.

    El segundo gran hito de la industria textil fue la consecución de fibras obtenidas por procedimientos de síntesis química, como el poliéster o el nailon. Modernamente las fibras sintéticas se orientan tanto a la obtención de tejidos de propiedades mejoradas en resistencia, impermeabilidad, etc., como a la reducción de los costos de fabricación.

    La producción textil actual se dirige a su transformación en la industria del vestido, en la que intervienen principios de diseño y mercadotecnia condicionados por los criterios creativos de los diseñadores de moda, y a la elaboración de los denominados suministros blandos, es decir, cortinas, visillos, ropa de cama, toallas, etc. También se diferencia un sector dedicado a los llamados tejidos técnicos, destinados a la elaboración de toldos, lonas, fibras aislantes e impermeabilizantes, y también de otros más resistentes, usados en neumáticos, correas de transmisión o cintas transportadoras.

    Los procesos textiles. Con independencia de cuál sea la fibra utilizada, la materia prima textil se somete en primera instancia al proceso de hilado y trenzado. Para ello se recurre al mecanismo de arrastre y torsión, efectuado a mano durante siglos en las ruecas, barras en las que se introducía la masa de fibra, y los husos, ejes en los que se arrollaba la fibra trenzada.

    El procedimiento continúa siendo en esencia el mismo en los modernos telares industriales, aunque sobre bases de la integración y la automatización de las funciones. Tras el hilado y el bobinado, o devanado, en carretes para el transporte de las fibras, la siguiente etapa es el entrelazado de los hilos para obtener telas de diferentes tipos de urdimbre. Cabe mencionar, a modo de ejemplo, el tafetán, la sarga y el raso o satén.

    En el primero, el más sencillo, la trama de la urdimbre se obtiene entrecruzando alternativamente las fibras trenzadas por encima y por debajo para formar una sucesión de cruces. Los demás tipos de tela son distintas variantes en las que el entrecruzamiento se efectúa entre distinto número de hilos y con diferentes orientaciones.

    Cabe citar también los llamados tejidos compuestos, como el alfombrado, en el que se prenden mechones de lana sobre los hilos y que es la base de la elaboración de tapices y alfombras, o el acolchado, al que se dota de espesor mediante superposición de capas de urdimbre. Otra variante son los géneros de punto, en los que se usan hilos más flexibles y suaves que los de otras telas.

    Una vez salido de los telares el tejido es sometido a procesos de blanqueado, suavización, satinado, tinte o estampación con motivos decorativos, según los diferentes tipos de telas que se desee obtener.