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Adjetivo

Tipo de palabra cuya función es expresar cualidades que se atribuyen a un nombre, con el que concuerda en género y número. Existen dos clases de adjetivos, los calificativos y los determinativos. Los primeros indican una cualidad del sustantivo: Si el adjetivo explica una cualidad evidente (por ejemplo, pared blanca) será especificativo, pero si la característica atribuida es cuestionable o subjetiva será explicativo (buen hombre, para el hablante quizá lo sea, pero es posible que para otros no). El adjetivo puede exponer las cualidades del sustantivo con mayor o menor intensidad; de este modo puede hallarse en grado positivo (listo), en grado comparativo (más o menos listo que o tan listo como) o en grado superlativo (listísimo, muy listo o el más listo de). Los adjetivos determinativos limitan la extensión del sustantivo, y se dividen, a su vez, en posesivos, demostrativos, indefinidos, interrogativos, exclamativos y numerales.

Adverbio

Tipo de palabra cuya función es modificar, determinar y matizar el significado de un verbo (lo hizo bien), de un adjetivo (Marta es muy buena) u otro adverbio (corre muy deprisa). No admite cambio de género ni de número, por lo que se considera invariable; no obstante, a veces se les añaden morfemas derivativos sufijos, de carácter valorativo (cerquita, lejísimos). Las locuciones adverbiales son conjuntos de palabras con el mismo valor de un adverbio (“a lo mejor voy” por posiblemente). Tanto los adverbios como las locuciones pueden indicar lugar (aquí), tiempo (ayer), modo (así), afirmación (también), negación (tampoco), duda (quizá) y cantidad (bastante).

Alfabeto

Serie de caracteres o letras (en general, alrededor de una veintena), establecidas en un orden determinado de modo convencional, que representan los fonemas de una lengua específica y cuya combinación posibilita la formación de las palabras de dicho idioma. El nacimiento de un alfabeto consonántico y vocálico, es decir, el alfabeto moderno, se atribuye a los griegos y a los romanos, herederos de su cultura. Sin embargo, los orígenes de la escritura actual se remontan a las representaciones pictográficas de las antiguas civilizaciones que habitaban en Babilonia y Asiria, como los sumerios y los acadios. En la fase intermedia de este proceso evolutivo se sitúan los hindúes, pueblo que creará el primer alfabeto de la humanidad, el sánscrito, aunque sólo estaba compuesto por consonantes, y que elaborará la primera gramática de la historia, obra de Panini. Además, a esta etapa intermedia corresponde también el que está considerado como el primer alfabeto conocido, el semítico...

Anaculotos

Un anacoluto es la incorrección gramatical consistente en la incoherencia en la construcción sintáctica de una oración. Algunos ejemplos son los siguientes:. Yo me preocupa la pobreza del Tercer Mundo. La oración es incorrecta porque el sujeto del verbo “preocupa” (quién o qué preocupa)es “la pobreza del Tercer Mundo” y el verbo debe concordar en número y persona con el sujeto de la oración, por tanto, es un anacoluto. La forma correcta de expresar esta idea es:. Me preocupa la pobreza del Tercer Mundo. Otro ejemplo de anacoluto es:. `Abrogar´es cuando una ley queda abolida. Esta oración es incorrecta por varios motivos: en primer lugar, porque en este caso el verbo ser rige un atributo –un sintagma nominal– detrás de él, que nunca debe ir precedido por la palabra cuando; y también porque la conjunción cuando introduce una proposición subordinada adverbial temporal. En cambio, es correcto decir:. `Abrogar´ es abolir, por ejemplo, una ley.

Concordancias sintácticas

En la lengua española se considera incorrecta, salvo en algunos casos excepcionales, la discordancia sintáctica entre determinados sintagmas y clases de palabras. En unos casos se trata de concordancia numérica y de persona; en otros, de género y número; y en otros, sólo de número. Aunque existen excepciones, según la Real Academia Española (RAE), en la lengua española debe existir concordancia entre:. El sustantivo y el adjetivo. El adjetivo debe concordar en género y número con el sustantivo al que califica. Por ejemplo: pintura románica, rimas becquerianas, árboles otoñales. El sustantivo y el determinante. El determinante –artículo, demostrativo, posesivo, indefinido, numeral, interrogativo o exclamativo– debe concordar en género y número con el sustantivo al que determina. Por ejemplo: la literatura, un libro, estos escritores, esa novela, aquel poeta, mi obra, algunos literatos, tres sonetos, cuántos poemas. El sujeto y el verbo. El sujeto y el verbo de la oración...

Conjunción

Tipo de palabra cuya función es servir de nexo entre otros elementos. Nunca pueden aparecer solas en la oración, y son invariables, es decir, que no presentan cambios de ningún tipo. Algunas conjunciones pueden enlazar palabras y sintagmas (“ Álvaro y Arancha ” , “ el pingüino o pájaro bobo ” ), pero todas tienen la capacidad de unir oraciones entre sí, de diversas maneras y con distintos significados (“ iré y jugaré ” , “ no quiero postre sino que prefiero café ” , ” dime si vas a venir ” , ” creo que vendrá hoy ” , “ me lo preguntó porque no lo sabía ” …). Gracias a las conjunciones, un texto puede expresar coherentemente las ideas que se propone comunicar, de manera que las relaciones entre las oraciones sean evidentes y lógicas. Las conjunciones no desempeñan ninguna función sintagmática o sintáctica específica: no constituyen sintagmas propios y se mantienen fuera de la estructura de sujeto y predicado de las oraciones que relacionan. Las conjunciones pueden clasificarse en...

Dequeísmo

El dequeísmo es el error gramatical consistente en el uso incorrecto de la preposición de ante la conjunción que, en las proposiciones subordinadas sustantivas, salvo cuando éstas desempeñan la función de complemento del nombre, del adjetivo o de régimen. Por ejemplo, es incorrecto decir:. Te dije de que no llegaras tarde. Es inadecuado su uso porque en esta oración la proposición subordinada sustantiva que introduce la conjunción que desempeña la función de complemento directo –éste nunca está precedido por preposición, a excepción de a en caso de que aluda a persona–. En cambio, el empleo de la preposición de ante la conjunción que es correcto en las proposiciones subordinadas sustantivas que desempeñan la función de complemento del nombre, del adjetivo o de régimen. Por ejemplo,. La compañía aérea nos informó de que el vuelo se retrasaría. En este caso la conjunción que precedida por la preposición de introduce una proposición subordinada sustantiva de complemento de...

Determinante

Tipo de palabra cuya función es acompañar al nombre para matizarlo, actualizarlo y determinarlo. Pueden adquirir diferentes valores según la clase. Por una parte, los determinantes artículos actualizan al nombre y pueden ser determinados (el, la, etc.) e indeterminados (un, una, etc.); por otra, los posesivos indican posesión o pertenencia (mi, tu, su, nuestro, etc.); los demostrativos, con valor referencial (este, esta, estos, estas, ese, aquel, etc.), los numerales (tres, tercer, etc.) e indefinidos (demasiado/a, bastante/s, varios/as, etc.), expresando cantidades más o menos concretas, los interrogativos y exclamativos que encabezan oraciones de este tipo (qué, cuál) y por último los relativos que introducen subordinadas adjetivas y tienen un antecedente al que se refieren (cuyo/a/os/as).

Fonema

Un fonema es la unidad mínima de la fonología que permite diferenciar significados. Así, casa (cuyos fonemas son: /k/ /a/ /s/ /a/) y masa (/m/ /a/ /s/ /a/) son dos palabras que se distinguen en un solo fonema, y debido a esto poseen significados totalmente dispares. El sonido, sin embargo, es la realización física de un fonema. Así, los fonemas son conceptos abstractos que pertenecen al plano de la lengua, mientras que en un acto concreto de habla el fonema podrá proferirse con diferentes sonidos. Un fonema que posee más de un sonido es /n/. No suena igual la n de la palabra nariz que la de angina; al emitir el sonido de esta consonante nasal en el primer sustantivo la lengua se posiciona detrás de los dientes incisivos superiores, mientras que en el segundo caso, la lengua se apoya en el paladar posterior. Esta variedad de sonidos que puede producir un fonema son los alófonos. En español existen 24 fonemas, 19 consonánticos y 5 vocálicos. Los primeros se pueden definir de...

Hiponimia e hiperonimia

Fenómeno semántico en el que se produce una relación jerárquica y de inclusión de un término sobre otro. Se basa en la extensión del signo. Un término abarca por su extensión a otros. Por ejemplo, “árbol” cubre semánticamente a “roble”, “abeto” o “encina”. Esta relación genera, por tanto, una distinción entre palabras hipónimas, aquellas cuyo significado está incluido en el de otro, y palabras hiperónimas, cuyo significado abarca al de otras. Ejemplos de voces hipónimas son gorrión, verde o cuchara. Sus respectivos hiperónimos serían pájaro, color y cubierto.

La gramática

La primera Gramática de la lengua española la confeccionó Antonio de Nebrija en 1492. Desde entonces, han aparecido numerosas gramáticas aunque las que gozan de mayor reputación son sin duda las de la Real Academia Española (rae), debido especialmente a su carácter normativo. Además del modelo correcto de lengua que propone la rae, otras escuelas han orientado sus estudios sobre el idioma por otros caminos: frente al modelo normativo de la Academia existe el descriptivo, que parte de hechos y estudia la organización de las unidades menores (fonema, monema) y mayores (palabra, oración, etc.) de la lengua. Por otra parte están los gramáticos que analizan la lengua desde el punto de vista evolutivo y quienes la estudian en un momento determinado de la historia. Sea como fuere, todos coinciden en estructurar esta ciencia o rama de la Lingüística en unos apartados fundamentales que permiten conocer con detalle las características y funciones de los componentes del idioma. En cada nivel...

Laísmo

El laísmo es el error sintáctico consistente en el uso incorrecto de los pronombres personales átonos la y las, con más frecuencia en el número singular, como complemento indirecto de la oración. En la lengua española estos dos pronombres tan solo deben desempeñar la función de complemento directo, en sustitución de sustantivos de género femenino. Así, resulta correcto decir, por ejemplo:. ¿Ya has visto esta película? Sí, la vi hace varias semanas. ¿Conoces a mis hermanas? Sí, me las presentaron anoche. En cambio, es laísmo y, por tanto, incorrecto, decir, por ejemplo:. Hablé con tu hermana. La hice muchas preguntas sobre su trabajo. La fachada de nuestra casa está desconchada. La conviene una “mano de pintura”. Las dije que ya nos íbamos. En los tres casos, al tratarse de complemento indirecto, lo correcto es emplear los pronombres le y les, en lugar de la y las. En el primer ejemplo el pronombre sustituye al sintagma “a tu hermana, a ella”; en el segundo, “a la fachada”; y...

Lexema

El lexema es un tipo de monema, es decir, la unidad mínima que posee significado propio, y que se engarza para conformar una nueva entidad que es la palabra. El lexema, también llamado raíz, añade significado léxico a la palabra y es invariable. El número de lexemas y morfemas que componen una palabra es uno de los criterios que pueden utilizarse para clasificarlas. Éstas son simples cuando se componen de un solo lexema, al que se le pueden añadir morfemas flexivos; compuestas, si se han formado por la suma de dos lexemas; derivadas, si se crean con un lexema y un morfema derivativo, que puede ir acompañado de morfemas flexivos, y parasintéticas, cuando se forman a partir de la composición y la derivación o añadiendo al lexema un prefijo y un sufijo, de forma que absteniéndonos de uno de ellos no existiría la palabra.

Leísmo

El leísmo es el error sintáctico consistente en el uso incorrecto de los pronombres personales átonos le y les, con más frecuencia en el número singular, como complemento directo de la oración. En la lengua española estos dos pronombres tan solo deben desempeñar la función de complemento indirecto, además, utilizados de modo indiferente respecto a los géneros gramaticales. Así, resulta correcto decir, por ejemplo:. Le compré un regalo. Les dije adiós cuando nos fuimos. En el primer caso, el pronombre sustituye a “a él, a ella”, mientras que en el segundo significa “a ellos, a ellas”. En cambio, es leísmo y, por tanto, incorrecto, decir, por ejemplo:. El perro que vi en la tienda era tan bonito que le compré. Al tratarse del complemento directo (sustituye a “perro”), lo correcto es decir “lo compré”. Aunque el uso de los pronombres le y les como complemento indirecto de la oración es el más extendido en las zonas hispanohablantes y el considerado culto, en algunas regiones...

Loísmo

El loísmo es el error sintáctico consistente en el uso incorrecto de los pronombres personales átonos lo y los, con más frecuencia en el número singular, como complemento indirecto de la oración. En la lengua española estos dos pronombres tan solo deben desempeñar la función de complemento directo, en sustitución de sustantivos de género masculino; además, la forma singular se emplea para el género neutro, como en el tercer ejemplo. Así, resulta correcto decir, por ejemplo:. ¿Habéis leído este libro? Sí, lo leímos el año pasado. Aún no han llegado tus amigos. ¿Los esperamos aquí?. Lo recomendable es emplear así estos pronombres. En cambio, es loísmo y, por tanto, incorrecto, decir, por ejemplo:. Pedro vendrá enseguida. ¿Lo digo que te espere?. El pantalón te queda largo. Lo sobran “tres dedos”. Los gusta mucho la sierra. En los tres casos, al tratarse de complemento indirecto, lo correcto es emplear los pronombres le y les, en lugar de lo y los. En el primer ejemplo el...

Léxico

El léxico es el vocabulario, esto es, el conjunto de palabras que componen una lengua. Éste vive en constante cambio –ya que no es fijo– debido a que son los hablantes de una misma lengua quienes fijan las palabras que identifican los distintos elementos que forman parte de la realidad. Día a día, la realidad va generando nuevas necesidades, nuevas “realidades” que hay que nombrar, creando un término para ellas. En contrapartida, también hay términos que simplemente dejan de usarse, porque los elementos a los que hacían referencia apenas aparecen ya en nuestra vida. El léxico castellano proviene en su mayoría del latín –éste es la base del castellano– pero su origen es heterogéneo, pues hay palabras de las más diversas procedencias. Existen además otros mecanismos, como los neologismos y los extranjerismos, que amplían y renuevan el vocabulario. La ciencia que estudia las unidades léxicas –las palabras– y sus relaciones y oposiciones en un momento determinado, es decir,...

Morfema

El morfema es un tipo de monema (unidades mínimas con significado propio que se engarza con otras para conformar una nueva unidad, que es la palabra), que aporta significado gramatical y permite reconocer la clase de palabra. Si se analiza la estructura de la palabra estudioso, se observa que la raíz es estudi -, puesto que añade el sentido fundamental y el morfema es - oso, que permite conocer la categoría gramatical o clase de la palabra (adjetivo). Si al mismo lexema se le añade el sufijo - ante, no varía tampoco el significado de la raíz, pues es la parte de la palabra que no cambia. Los morfemas pueden clasificarse en derivativos, flexivos y nexivos. Los dos primeros son dependientes (pues deben unirse a un lexema) y el tercero es independiente ya que no se suma a ninguna raíz. Morfemas derivativos o afijos. Son aquellos morfemas que permiten crear nuevas palabras a partir de un lexema, añadiéndole un nuevo significado y, en ocasiones, variando la categoría gramatical. Pueden...

Oración (lingüística)

La oración es la unidad mínima de comunicación con sentido pleno y sintácticamente completa. Generalmente las oraciones constan de dos elementos fundamentales, el sujeto y el predicado. El sujeto es la parte de la oración que expresa la persona, animal o cosa que realiza o padece la acción y el predicado indica la acción o proceso. Hay muchas maneras de clasificar las oraciones. Por el carácter del verbo, pueden ser de predicado nominal (lleva los verbos copulativos ser, estar y parecer) o verbal (con verbos predicativos transitivos o intransitivos). La naturaleza del verbo también informa de si la oración es activa o pasiva, dependiendo de la voz en la que esté la forma verbal. Por la actitud del hablante se pueden clasificar en enunciativas, desiderativas, dubitativas, exclamativas, interrogativas, imperativas o exhortativas. Por otro lado, si la oración lleva un solo verbo es simple, pero si contiene dos o más es compuesta. Cuando una oración es compuesta, puede componerse por...

Polisemia y homonimia

Fenómeno semántico que se produce cuando una palabra tiene dos o más significados –caso de la polisemia–, o cuando varios significados coinciden en un mismo término –homonimia–. Las palabras polisémicas son las que poseen varios significados, y, además del significado literal, son capaces de expresar otros nuevos. Así, “arco” significa “porción continua de una curva” pero también “arma hecha con una varilla elástica” o “fábrica que cubre un vano entre dos pilares”. La pluralidad de significados de estas voces hace que sea imprescindible para el hablante conocer el contexto, para que el mensaje pueda ser interpretado correctamente. Las palabras homónimas son aquellas que, siendo igual en su forma, varían en su significado; es decir, poseen un origen distinto. Es importante además distinguir entre las palabras homógrafas, es decir, las que se escriben igual, y las homófonas, cuya pronunciación es igual pero su grafía es distinta. Un ejemplo de término homógrafo es río, “corriente de...

Preposición

Tipo de palabra cuya función es unir palabras, sintagmas u oraciones. Son invariables y nunca puede ir solas. Las preposiciones son fundamentales para expresar correctamente las ideas que se quieren comunicar, ya que aportan diversos matices a las relaciones que se establecen entre las palabras. Al unir unas palabras con otras, lo que la preposición consigue es que las que se colocan detrás de ella pasen a funcionar como complementos de las que van delante; el conjunto de palabras que constituye el término de la preposición modifica y afecta a la palabra situada delante de la preposición. Las preposiciones del español son:. La mayoría introduce un matiz semántico (significan cosas distintas las expresiones “creo a tu padre ” / “ creo en tu padre ” o “ iré a Cádiz ” / ” iré por Cádiz ” ), pero este significado puede variar según las palabras que relacionen y a veces casi desaparece. Así, las preposiciones pueden indicar lugar (“ vive en Cádiz”, “va a la ciudad ”), tiempo (“ duerme...