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Acuífero

Formación geológica porosa, permeable, capaz de almacenar agua y permitir la circulación de la misma. El agua que llega a un acuífero es la que se infiltra en el terreno sin quedar atrapada en su zona superior, o manto de alteración, sino que alcanza zonas más profundas. Para que se logre la acumulación del agua un acuífero debe estar limitado inferiormente por un sustrato rocoso impermeable. Por otro lado, su parte superior, el límite que alcanza el agua, se denomina nivel freático. Por encima de éste se ubica una zona vadosa, por donde las aguas superficiales penetran en el terreno. En función de la presión hidrostática existente en el interior de los acuíferos éstos pueden dividirse en libres y cautivos. En los acuíferos libres también conocidos como freáticos, no existe ningún tramo impermeable que separe la zona saturada de agua de la superficie del terreno. En consecuencia el nivel del agua puede ascender o descender libremente, dependiendo del régimen de recarga del...

Agua (hidrología)

El agua se halla presente en la Tierra en sus tres fases: vapor, líquido y sólido. La mayor parte, el 97,2% ocupa los mares y océanos y es, por tanto, agua salada. El 2,8% restante está en los continentes y corresponde al agua dulce. Este porcentaje se encuentra repartido de forma que el 2,15% es el hielo de los polos y los glaciares y la nieve de las cumbres montañosas, el 0,62% es el agua almacenada en depósitos subterráneos y el 0,017% lo constituye el agua de los ríos, los lagos y los pantanos. En términos de cifras absolutas, se estima que el total del agua presente en el planeta es de 1.400.000.000 km3. En cuanto al agua existente en forma de vapor, se halla en la atmósfera y representa sólo el 0,001% de la cantidad total. La mayor parte se encuentra sobre los trópicos, y el porcentaje disminuye a medida que aumenta la latitud. Este vapor cumple dos funciones importantes: actúa como regulador de la temperatura atmosférica y constituye la fuente para las precipitaciones que...

Agua lacustre

Al igual que ocurre en los océanos y ríos, el agua de los lagos no es pura. Contiene una gran variedad de sustancias disueltas y en suspensión. Basándose en el contenido de sales de sus aguas, los lagos se dividen en salados, con un alto contenido salino; salobres, con un contenido medio de sales, y dulces, con escaso contenido salino, inferior al 5%. El lago Leman, entre Suiza y Francia, constituye un caso extremo de lago de agua dulce, dado que su contenido salino no alcanza los 0,18 gramos de sales por kilogramo de agua. En el extremo opuesto, el Gran Lago Salado, en Utah, Estados Unidos, cuenta con una salinidad seis veces superior a la del agua marina. Las sustancias que más abundan en la composición de los lagos salados son los cloruros y los sulfuros. Se puede realizar otra clasificación de los lagos, en esta ocasión atendiendo a su contenido de oxígeno disuelto y de nutrientes, en especial nitratos y fosfatos. Ambos valores condicionan la presencia de organismos en sus...

Aguas continentales

Se conoce como aguas continentales a la parte de la hidrosfera correspondiente al agua almacenada en los continentes. Del total de agua dulce presente en la hidrosfera, sólo el 21% resulta apto para el consumo de los seres vivos. El resto se encuentra en estado sólido y forma los casquetes polares, los glaciares y las nieves perpetuas. En realidad, a ese 21% todavía habría que restarle cierta cantidad, pues parte del agua dulce de los continentes se encuentra mezclada con agua salada en las marismas o almacenada en depósitos subterráneos profundos y de difícil accesibilidad. Entre las aguas continentales superficiales destacan los ríos y los lagos. Los primeros tienen su origen en manantiales naturales, fruto de una surgencia de agua subterránea o del aporte realizado por el deshielo de nieves y glaciares. Avanzan siempre hacia zonas bajas, siguiendo la pendiente del terreno, y desembocan en el mar o en otro río de mayores dimensiones. Su corriente en la zona alta del curso es...

Aguas oceánicas

Se conoce como aguas oceánicas a la parte de la hidrosfera correspondiente al agua de los mares y los océanos. Estos cubren casi las tres cuartas partes de la Tierra, con una profundidad media de 3.800 metros. Resulta evidente, por tanto, que representan el mayor depósito de agua del planeta. Aunque se diferencie a los mares y océanos mediante distintos nombres, en realidad forman una capa continua, sin verdaderas separaciones entre ellos. El agua de los océanos constituye la principal fuente del ciclo hidrológico. Se evapora por la acción del Sol, forma nubes y regresa a la superficie, sobre zonas diferentes del océano o bien en regiones continentales, en forma de lluvia. Posteriormente el proceso de escorrentía devuelve el agua al océano. Esto quiere decir que, aunque la cantidad de agua presente en los océanos permanece constante, no se trata en realidad siempre de la misma agua, sino que la materia líquida se encuentra sujeta a una continua renovación. Los océanos cuentan con...

Antártico

En el extremo sur del planeta, rodeando al continente helado de la Antártida, se hallan las aguas del océano Glacial Antártico. El océano Glacial Antártico, también llamado océano Antártico, se ubica al sur de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Representa realmente la prolongación meridional de dichos océanos hasta el litoral de la Antártida. Su límite septentrional está establecido convencionalmente en el paralelo 55º, lo que hace que su extensión sea de más de treinta millones de kilómetros cuadrados. La parte más estrecha del océano se corresponde con el paso de Drake, entre el cabo sudamericano de Hornos y las islas de la península Antártica. Desde la península Antártica, en el sentido horario, se suceden las diversas secciones litorales del océano Glacial Antártico: el mar de Weddell, el de Davis, el de Dumont d’Urville, el de Ross, el de Amundsen y el de Bellingshausen. Un sector del océano permanece cubierto por la banquisa que rodea al continente helado de la...

Cascada

Resultado de la circulación de un río sobre un terreno con desigual resistencia a la erosión. En consecuencia, unas partes del lecho se desgastan más que otras, dando lugar a desniveles sobre los que el agua ha de saltar. Cuando el salto posee una altura notable, la cascada pasa a denominarse catarata. Los tipos son diversos, atendiendo a su grado de verticalidad, al caudal de agua, a la altura, al tipo de roca del que el terreno se halla constituido, de la conformación de las paredes, etc. Es necesario tener en cuenta también que las cascadas son sistemas dinámicos y que su flujo es variable, dependiendo de las mayores o menores avenidas del río en cuestión. Si el tramo del lecho sobre el que incide la cascada es de material blando, sufrirá un desgaste progresivo. En consecuencia, se pueden dar desmoronamientos de la pared de la cascada. En otras palabras, la cascada retrocede, proceso que acostumbra a ir acompañado de un descenso de su altura. Cataratas famosas son las del...

Ciclo hidrológico

Se llama ciclo del agua, o ciclo hidrológico, al proceso continuado de circulación del agua de unas partes a otras de la Tierra. En su forma líquida, una parte del agua de la corteza terrestre se almacena en el subsuelo y en cursos fluviales como los ríos, los lagos y los embalses, mientras que otra parte configura las masas oceánicas. Una porción de esta agua sufre un proceso de evaporación mediante el cual pasa a la atmósfera en forma de vapor de agua. Cuando la concentración de vapor en la atmósfera alcanza el grado de condensación, se producen precipitaciones de lluvia, nieve o granizo. Una parte del agua que de nuevo cae a la Tierra es filtrada por el subsuelo y otra parte vuelve a acumularse en lagos, ríos y océanos, desde donde, una vez más, recomienza el ciclo. La cantidad total del agua que participa es constante, lo que permite que el ciclo sea estable. Esto quiere decir que la cantidad de agua que se encuentra en los océanos, en la atmósfera, en los polos y en todos los...

Contaminación hídrica

Además de las sales y gases disueltos y los sólidos en suspensión, que de forma natural se encuentran en el agua, a menudo aparecen también en su composición sustancias de origen artificial que afectan negativamente a su calidad y que son las causantes de la contaminación hídrica. El término calidad aplicado al agua valora las características fisicoquímicas y biológicas de este compuesto para un fin determinado. No se trata, por tanto, de un concepto absoluto, sino relativo a cada caso. Un tipo de agua válido para determinado proceso industrial puede no serlo para el consumo humano. Teóricamente, las sustancias que afectan a la calidad del agua pueden ser naturales o artificiales, es decir, originadas por la actividad del hombre. En la práctica, son estas últimas las que poseen una mayor gravedad. El indebido tratamiento de los residuos industriales, la expansión de las zonas urbanas y el uso de insecticidas y fertilizantes en la actividad agrícola, entre otras muchas acciones...

Contaminación marina

La contaminación marina es el conjunto de fenómenos y situaciones que inducen efectos perjudiciales en los ecosistemas de mares y océanos. Esta forma de polución constituye uno de los principales problemas ambientales a gran escala en el planeta y tiene efectos nocivos duraderos no sólo para la evolución de sus ecosistemas sino también para las condiciones de habitabilidad de las costas, la conservación del medio ambiente y la explotación sostenible de los recursos marinos. Los principales elementos que contribuyen a la contaminación de mares y océanos son los vertidos de distintas sustancias, puntuales o continuados, que se asocian a los desechos industriales, residenciales y agrícolas. Otra fuente común de contaminación es la extensión de organismos invasores en regiones del océano en las que no se habían asentado previamente. Por otra parte, la atmósfera y los océanos mantienen entre sí un equilibrio dinámico en el que interaccionan e intercambian compuestos químicos de forma...

Corriente oceánica

Desplazamientos, tanto horizontales como verticales, que hacen circular el agua de los océanos y los mares por todo el planeta. Los motivos por los que se originan las corrientes son de dos tipos: intrínsecos y extrínsecos. Los intrínsecos son los relacionados con las características propias del agua: su temperatura, salinidad y densidad. Los motivos extrínsecos se relacionan con aspectos ajenos al agua, como el relieve del fondo oceánico, los cambios de la presión atmosférica, la acción de las mareas y el efecto Coriolis. Existen dos tipos fundamentales de corrientes: superficiales y profundas. Las primeras son consecuencia de la permanente circulación de grandes masas de aire sobre el planeta: los vientos alisios y los contraalisios. Estos vientos empujan el agua de la superficie oceánica, haciéndola trazar grandes trayectorias circulares, conocidas como giros, que poseen sentido horario en el hemisferio norte y antihorario en el sur. Por otro lado, debido a la acción de la...

El ciclo hidrológico

El agua del planeta Tierra no permanece inmóvil. Continuamente está desplazándose y cambiando de estado físico. Una molécula de agua pasa, gracias a la evaporación, del océano a formar parte de la atmósfera. Después se integra en una nube. A continuación cae como lluvia o nieve. Si lo hace sobre un continente, comenzará entonces un largo trayecto a través de torrentes, ríos y corrientes subterráneas hasta regresar al mar, donde comienza de nuevo todo el recorrido. El agua realiza así un ciclo que no tiene fin, un ciclo del que depende la vida en el planeta. Dicho ciclo está integrado por una serie de procesos mediante los cuales el agua varía de estado físico y/o se desplaza de unos lugares a otros. Estos procesos son la evaporación, la precipitación, la infiltración y la escorrentía. Las precipitaciones constituyen el medio por el cual los continentes reciben su aporte de agua. El vapor procedente de los océanos se condensa en la atmósfera y forma nubes, que posteriormente...

Erosión fluvial

Se denomina erosión fluvial al proceso en virtud del cual los ríos desgastan el terreno por el que circulan y arrastran los materiales arrancados hasta grandes distancias. Los parámetros que condicionan la labor de un río como agente modelador del terreno son la carga, la capacidad y la competencia, los cuales dependen a su vez de la velocidad y el caudal del curso de agua. La carga es la cantidad de sustancias que porta consigo un río. Su medición se realiza en un periodo de tiempo y un tramo del curso determinados. Esta magnitud se divide en carga de fondo, referida a las partículas pesadas arrastradas por el fondo del cauce; carga en suspensión, consistente sobre todo en arcillas, y carga en disolución, que abarca a los materiales disueltos. La capacidad de carga es un valor teórico. Representa la capacidad máxima de carga que un río podría alcanzar. Finalmente, la competencia es el tamaño máximo de las partículas que el río es capaz de separar del fondo de su cauce. La...

Escorrentía

Agua de lluvia que llega al suelo y, al no ser absorbida por éste, se desliza, por efecto de la gravedad, por la superficie o por ríos y torrentes, siempre hacia zonas de menor altura, hasta que llega al mar. Aproximadamente un tercio del agua que cae en zonas continentales es devuelta al mar a través de los procesos de escorrentía y circulación subterránea. Una parte del agua de escorrentía, y también de la que se filtra en el terreno, proviene de la fusión de la nieve y de los glaciares. Las aguas de escorrentía suponen una de las principales causas de la erosión del terreno, dado que a su paso arrancan y arrastran diferentes partes del mismo. Como media, cada metro cúbico de agua que llega al mar lleva consigo medio kilogramo de sedimentos. El efecto es más acusado en aquellos terrenos que carecen de cubierta vegetal o donde ésta es escasa, dado que las raíces favorecen la resistencia a la erosión. El ciclo hidrológico contribuye así a la formación y destrucción del paisaje.

Eutrofización

Los vertidos de aguas residuales de origen humano y de las granjas ganaderas, ricos en materia orgánica y en nitrógeno, a menudo llegan a los ríos y lagos. La combinación de estos residuos con el fósforo procedente de los detergentes supone un exceso de nutrientes minerales en el medio acuático dulce, que conduce a un proceso de efectos nocivos conocido como eutrofización. La abundancia de fósforo provoca una proliferación desmedida de fitoplancton, los diminutos organismos vegetales que habitan en el agua. El fitoplancton consume nitrógeno disuelto, y su excesivo crecimiento conduce a la desaparición de este gas. Cuando ya no queda nitrógeno en el agua, proliferan otros microorganismos que se nutren mediante el proceso de fotosíntesis. Estos microorganismos fotosintéticos hacen que, en su superficie, el agua adopte un aspecto verdoso y turbio. Al mismo tiempo, al agotarse el nitrógeno del agua, todo el fitoplancton que se alimentaba de él perece, y sus restos caen al fondo. Esta...

Hidrosfera

La parte de la Tierra que se halla formada por agua es la hidrosfera. Se trata de una capa mayoritariamente fluida que abarca el 71% de la superficie del planeta y constituye su segundo recubrimiento, después de la atmósfera. La hidrosfera abarca los océanos y mares, los ríos, lagos, pantanos y aguas subterráneas, y también el agua en estado sólido presente en los polos, glaciares y cumbres montañosas. Esta enorme cantidad de agua no se encuentra estática, sino que está envuelta en un ciclo continuo del cual depende en buena medida que la Tierra posea el aspecto que tiene hoy día. El ciclo del agua, o ciclo hidrológico, se nutre de la energía aportada por el Sol para evaporar el agua de los océanos y producir nubes que, posteriormente, al descargar sobre tierra firme, reponen las reservas de agua dulce necesarias para que se desarrolle la vida en los continentes. A continuación, el exceso de agua se filtra a través del terreno hasta llegar a los depósitos subterráneos, o bien...

Infiltración hidrológica

Proceso en el cual una parte del agua de lluvia que llega al suelo se filtra a través del mismo para quedar recogida en depósitos subterráneos. La proporción del agua infiltrada depende de varios factores. En primer lugar, del grado de permeabilidad que posea el terreno. Para que el agua pueda penetrar en una roca, ésta debe contar con poros, los cuales tienen además que estar comunicados entre sí. En segundo lugar, esta proporción depende de la inclinación de la superficie, ya que, cuanto mayor sea ésta, el agua tenderá a correr por la pendiente hacia zonas de menor altura, sin tener tiempo para filtrarse. Finalmente, depende de la cantidad de vegetación que exista, pues cuanto mayor sea más será el agua que capte para su nutrición, y menos, por tanto, la que pueda llegar a filtrarse. La mayoría del agua presente en los continentes es subterránea. Los depósitos de agua subterránea reciben la denominación de acuíferos. En ellos el agua puede permanecer estancada, o bien circular...

La hidrosfera

Lo que más llama la atención cuando se observa la Tierra desde el espacio es la enorme mancha azul que cubre gran parte de su superficie. Se trata de agua, de un extenso manto acuático sin el cual la vida no habría podido llegar a desarrollarse y el paisaje de los continentes sería muy diferente. El conjunto del agua presente en la Tierra es la hidrosfera, el 97 % de la cual es salada y ocupa los mares y océanos. La hidrosfera no permanece inmóvil. El agua de los océanos se encuentra sometida a permanentes movimientos, como las olas, las mareas y las corrientes. Además existen desplazamientos de otro tipo, englobados en el ciclo hidrológico, que hacen al agua cambiar de estado físico y desplazarse por todo el planeta: de los ríos, mares y océanos a la atmósfera, y de ésta de nuevo a los continentes. El agua está compuesta por oxígeno e hidrógeno y posee interesantes características fisicoquímicas. Su temperatura de ebullición es muy alta en comparación con la de otros compuestos...

Lago

Masa de agua rodeada de tierra que ocupa una depresión del terreno. Este término abarca tanto enormes extensiones de agua, como el mar Caspio o el lago Superior, como pequeñas acumulaciones de agua de carácter estacional, que desaparecen durante los meses cálidos. El aporte de agua a los lagos puede venir de ríos o bien de acuíferos subterráneos, que afloran cuando el nivel freático supera la superficie del terreno. Atendiendo a su origen los lagos se dividen en: tectónicos, cuando son generados por procesos geológicos de la corteza terrestre, como la apertura de fallas; volcánicos, producidos por volcanes; fluviales, por aporte de ríos y acumulación de sus aguas, como por ejemplo, en valles obstruidos; eólicos, generados por el viento, como es el caso de ciertos oasis del Sahara, y erosivos, causados, por ejemplo, por el paso de un glaciar, entre otros tipos posibles. De entre todos ellos, los más habituales son los volcánicos y los erosivos. Los lagos volcánicos ocupan cráteres...

Las aguas continentales

De toda el agua presente en el planeta sólo un 2,8 % es dulce. La mayor parte de este reducido porcentaje se encuentra en forma de hielo y nieve en los polos, los glaciares y las cumbres montañosas, por lo que no se puede contar en realidad como agua aprovechable. En definitiva, únicamente el 1 % del agua terrestre es utilizable por el ser humano y los animales y vegetales terrestres. Esta fracción constituye el agua de los torrentes, ríos, lagos y acuíferos subterráneos, además de otros depósitos hidrológicos de menor importancia. En los ríos, el agua se halla en continuo desplazamiento, siempre hacia cotas menores, hasta que desemboca en el mar, un lago u otro río. El flujo de la corriente va acompañado de un proceso de erosión del cauce; los laterales del río y algunos fragmentos del fondo son arrancados por el agua y luego arrastrados. La deposición de los fragmentos se realiza cuando la velocidad del agua disminuye, formándose unas planicies conocidas como llanuras aluviales....