9 artículos

Criosfera

La parte del agua del planeta Tierra que se halla en estado sólido, como el hielo o la nieve, forma la criosfera. En ella se incluye el permafrost, o subsuelo que permanece congelado de modo continuo en determinadas regiones del globo. No se incluyen, sin embargo, los cristales de hielo que se forman en las nubes y dan lugar a la nieve. El mayor porcentaje de la masa de la criosfera, alrededor del 85%, se concentra en la Antártida. En lo que se refiere a extensión de superficie, la parte mayor se ubica en el hemisferio norte. En total, y de nuevo en lo referido a superficie, la criosfera cubre durante los meses invernales hasta un tercio de las regiones continentales del planeta. En el hemisferio norte, las zonas que más contribuyen a la criosfera son el océano Ártico, Groenlandia, Alaska y el norte de Canadá y de Siberia, además de las cumbres más altas de los macizos montañosos, cubiertas por nieves perpetuas. A todo ello hay que sumar el ya mencionado permafrost. La criosfera...

Erosión glaciar

Se conoce como erosión glaciar al proceso de desgaste del terreno ejercido por los glaciares, el cual se manifiesta especialmente en la abrasión del fondo y las laderas del valle por el que circula. El hielo arranca fragmentos del terreno sobre el que se desliza. Estos detritos, mezclados con el hielo, fomentan a su vez el proceso de abrasión: ayudan a arrancar nuevas partes del terreno. El fuerte rozamiento hace que el fondo del valle, o artesa, adopte una fisonomía particular, estriada, o bien salpicada de realces redondeados, denominados rocas aborregadas. Estas marcas permiten, cuando el glaciar ha desaparecido, averiguar cuál fue la dirección de desplazamiento del hielo. Los detritos arrancados y transportados por el hielo se depositan posteriormente, formando las morrenas. Dependiendo de cuál sea su ubicación se diferencian varios tipos diferentes. Las morrenas de fondo son las que se forman por acumulación de detritos a lo largo del fondo de la lengua de hielo. Si con el...

Glaciar

Los glaciares son grandes acumulaciones de hielo formado a partir de nieve compactada. Estas acumulaciones son permanentes desde el punto de vista humano, aunque no a escala geológica. La nieve comienza por acumularse en las zonas altas montañosas, tanto por las precipitaciones atmosféricas como por los aportes de los aludes. Al ir acumulándose las capas, la nieve se compacta y se transforma en hielo. Cuando alcanza un espesor suficiente, el hielo comienza a deslizarse ladera abajo, adoptando una forma de lengua. Por la viscosidad y la estructura del hielo, los glaciares tienen un comportamiento plástico y pueden deformarse cuando se someten a una fuerza, en concreto la de la gravedad terrestre. Por ello, poseen un lento movimiento desde el punto donde se originan hacia zonas situadas a menor altura: los valles. La velocidad media de desplazamiento de los glaciares varía entre los 10 y los 100 metros por año. Una vez alcanzados los valles, los glaciares sufren una pérdida total o...

Glaciar de casquete

Los glaciares son masas de hielo de diferentes tipos que cubren la superficie terrestre. Los más importantes son los de casquete polar o inlandsis, de grandes dimensiones y que se extienden por amplias zonas de terreno en las regiones polares. Se forman por la acumulación anual de nieve. Al presentarse en climas extremos donde no se da el deshielo, los inlandsis apenas sufren ablación. Estos glaciares pueden crecer hasta alcanzar un espesor superior a los 2.000 metros. En su superficie, están recorridos por canales formados por el agua durante los meses de verano. Si un inlandsis concluye su recorrido en el mar se puede fragmentar, dando lugar a icebergs. Hoy en día existen dos grandes inlandsis, uno en la isla de Groenlandia y otro en la Antártida. El primero posee una superficie aproximada de 1.800.000 km2. El área cubierta por el segundo alcanza una extensión de 13.500.000 km2 y en algunas zonas se extiende sobre el océano, formando plataformas de hielo.

Glaciar de montaña

Los glaciares de montaña se extienden por los valles que descienden desde las cumbres de las cordilleras. Se pueden encontrar glaciares de montaña, por ejemplo, en las cordilleras de los Alpes y los Andes, y también en el monte Kilimanjaro. Su tamaño es muy inferior al de los glaciares de casquete. Entre ellos, los glaciares de piedemonte son el resultado de la unión de varias lenguas glaciares en una única. Los glaciares alpinos, por su parte, cuentan con circos en su zona de cabecera y poseen una lengua única que se adelgaza a medida que avanza hacia alturas menores, hasta llegar a desaparecer. El caso de los glaciares rocosos es muy singular. Proceden de una transformación de glaciares por un cambio climático. La masa de detritos que arrastran es tan abundante que puede llegar a enterrar el hielo. Por este motivo se conocen también como glaciares negros. Su hielo posee un color oscuro al estar mezclado con una gran abundancia de fragmentos arrancados del terreno. En cuanto a...

Hielo

El agua en estado sólido adopta una estructura cristalina de tipo hexagonal. En este caso, pasa a denominarse hielo, el cual es incoloro y transparente, aunque cuando aparece en forma de grandes masas compactadas puede presentar un tono azulado o verdoso. La principal particularidad del hielo es que las moléculas que lo forman están más separadas que en el agua. El motivo se halla en el peculiar tipo de enlaces que unen las moléculas de agua: los puentes de hidrógeno. Esto hace que el agua aumente de volumen al congelarse, y también que el hielo resulte menos denso que el agua líquida, por lo que es capaz de flotar en ella. El aumento de volumen parejo a la formación del hielo lo dota de un gran poder de erosión. Cuando el agua penetra en grietas y huecos del terreno y posteriormente se congela, el crecimiento de volumen provoca tensiones que pueden llegar a romper las rocas. Además de la capacidad del hielo para fracturar rocas y abrir el terreno durante su formación, su acción...

Hielo marino

De forma general, se conoce como hielo marino al resultante de la congelación del agua del mar. Sin embargo, se pueden definir diferentes tipos basándose en el lugar donde aparece el hielo. De este modo, el hielo costero es el que se forma en la zona situada entre los límites inferior y superior de las mareas. El hielo de escollo se presenta en forma de témpanos y, en casos extremos, a modo de icebergs, que son empujados por el oleaje hasta aguas poco profundas. El hielo de fondo es el que aparece en determinadas circunstancias en aguas profundas. La zona de mar que queda recubierta de hielo recibe la denominación de banquisa. Ésta no suele ser una superficie uniforme, sino que acostumbra a fragmentarse en bloques. Estos bloques pueden ser planos y abarcar extensas áreas, en cuyo caso se denominan flöes, o bien irregulares e inestables, con aspecto de montículos. Especialmente, los flöes pueden chocar entre sí al ser arrastrados por las corrientes y formar amontonamientos, en...

Iceberg

Gran fragmento de hielo dulce desprendido de un glaciar o masa mayor de hielo, y que flota en mar abierto. Su nombre proviene de la palabra inglesa ice, "hielo", y la alemana berg, "montaña". El hecho de que el agua en estado sólido posea una menor densidad que cuando se encuentra en estado líquido es lo que permite la existencia de los icebergs, que constituyen verdaderas islas flotantes. Por otro lado, la diferencia entre la densidad del hielo de los icebergs (920 kg/m3) y la del agua marina (1.025 kg/cm3) hace que tan sólo una octava parte del volumen de un iceberg permanezca sobre la superficie. Esta circunstancia, unida a que la forma de la parte sumergida es difícil de adivinar basándose en la de la porción que se halla a la vista, hace que los icebergs representen importantes amenazas para la navegación. Basta recordar el trágico naufragio del transatlántico Titanic, acaecido tras colisionar con una de estas masas de hielo. Los icebergs pueden alcanzar alturas en torno a...

La criosfera

En la Tierra el agua se halla de modo natural en estado líquido, en forma de vapor y también como hielo y nieve. El conjunto del agua sólida existente en la Tierra se conoce como criosfera. En la antigüedad, especialmente durante el Precámbrico y el Paleozoico, el planeta sufrió una serie de glaciaciones que dejaron gran parte de su superficie cubierta de hielo. Actualmente, la temperatura media en la Tierra es más moderada y la criosfera se limita a las latitudes más altas del planeta, así como a las cimas montañosas donde se acumulan nieves perpetuas. Hoy en día, la mayor parte de la masa de la criosfera se encuentra en la Antártida, si bien en cuanto a extensión el porcentaje más alto está en el hemisferio norte: Siberia, Canadá y Alaska, entre otras ubicaciones. De las formaciones de hielo dentro de la criosfera destacan los glaciares. Poseen su origen en zonas altas montañosas, en cavidades donde la nieve se acumula y, por compactación, se transforma en hielo. Cuando la masa...