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28 artículos

Biodiversidad

La noción de biodiversidad se asocia a la variedad del acervo genético de nuestro planeta, tanto en lo que se refiere a la cantidad de especies que existen, bien a nivel global o bien en áreas o ecosistemas determinados, como en lo que respecta a las diferencias genéticas presentes en una especie concreta. Es sin embargo la primera de estas acepciones la que ha adquirido reconocimiento en el ámbito general de las ciencias ambientales. Como todo concepto ecológico, la biodiversidad presenta múltiples factores que influyen en su ámbito, dado lo elevado del número de interrelaciones que se establecen entre los distintos constituyentes bióticos y abióticos de los ecosistemas. No obstante, cabe reseñar algunos de especial significación. Condiciones ambientales. Las condiciones climáticas son el principal de los condicionantes naturales del nivel de biodiversidad. Los inhóspitos hielos antárticos hacen del continente helado el menos biodiversificado de los entornos, mientras que los...

Biogeoquímica

La biogeoquímica es una disciplina subordinada de la geología a la que corresponde el estudio de los procesos químicos que se desarrollan en la Tierra en correlación con la acción de los seres vivos. También llamada geoquímica orgánica o geoquímica del carbono, esta disciplina trata cuestiones como el origen químico de la vida sobre la Tierra, las alteraciones de la corteza terrestre, la hidrosfera y la atmósfera como consecuencia de los procesos biológicos, así como la incorporación de los materiales de origen orgánico procedentes de seres vivos a los suelos y a las rocas. De hecho, la vida en la Tierra está constituida por una amplísima variedad de moléculas de carbono, fundamentalmente englobadas en grupos como los carbohidratos, los lípidos, las proteínas y los ácidos nucleicos. Por otra parte, el ciclo del carbono determina el flujo de este elemento químico en sus diferentes estados, en forma de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera o bien disuelto en el océano y en las...

Bioma

Un bioma puede definirse como una región del planeta, de extensión relativamente grande, en la que concurren un clima, un tipo de suelo, una flora y una fauna similares, con independencia de su localización geográfica. Por ejemplo, el bioma de pluvisilva, o selva tropical, se extiende por el sudeste asiático (Indonesia, Tailandia, la India), por la mitad centrooccidental del continente africano y, en América, por el sur de México, el istmo central y la Amazonia. Se trata, por consiguiente, de un ecosistema que aparece en zonas de diferentes continentes, pero sobre latitudes semejantes, siempre más o menos próximas a la línea del ecuador. De esto se deduce que los límites dentro de los que puede existir un determinado bioma quedan definidos en primer lugar por el clima propio de una franja de latitud concreta. Dentro de los factores climáticos de los que dependen los distintos biomas, los principales son la temperatura y la humedad o, lo que es lo mismo, el nivel de precipitaciones....

Bioma de alta montaña

Las zonas de alta montaña conforman un bioma propio, que se caracteriza por una vegetación carente de árboles y con condiciones climáticas variables en función de la altitud y de la naturaleza del relieve. A medida que se va descendiendo desde los niveles más altos de las montañas por sus laderas, el bioma específico de montaña va siendo sustituido por otros, como los bosques o los matorrales. El incremento de la altitud influye en la variación del clima de montaña, ya que en los niveles superiores las temperaturas y la humedad disminuyen, por lo que durante las noches y en el periodo invernal se producen importantes descensos térmicos. El clima de montaña presenta, por otra parte, diversos condicionamientos. Por ejemplo, las laderas orientadas al ecuador, es decir, las vertientes sur en el hemisferio norte y las vertientes norte en el hemisferio sur, presentan características climáticas más suaves que las opuestas para los mismos valores de altitud. De igual modo, en los valles se...

Bioma marino

El bioma marino, que corresponde cuantitativamente al 97,6% del total de las aguas del planeta, se distingue de las aguas interiores o de transición en que está sometido en mayor medida a la acción de las mareas y las corrientes. En todos los mares hay dos mareas −pleamar y bajamar−, provocadas por el influjo de la atracción gravitacional del Sol y de la Luna. La magnitud de estas mareas varía en función de las fases lunares, la orografía de la costa, la estación del año, etc. Por su parte, las corrientes determinan flujos de agua que condicionan la temperatura, la fauna, la flora y otros factores, entre ellos el clima de las zonas terrestres próximas a esas corrientes. Para el análisis de los biomas marinos se ha establecido por convención una distribución de zonas en el medio marítimo. En el océano se distinguen tres zonas principales, la mesolitoral o intermareal, próxima a la costa; la bentónica, formada por el lecho oceánico, y la pelágica, o de mar abierto. En esta última, a...

Biomas acuáticos de transición

Estos biomas suelen caracterizarse por la presencia de plantas desarrolladas y aguas poco profundas, en las que la luz alcanza el fondo con facilidad y permite el crecimiento de especies vegetales enraizadas en la tierra, pero con desarrollo predominantemente aéreo. Se distinguen dos zonas de transición, unas entre ecosistemas acuáticos y terrestres, como los humedales de agua dulce, y otras entre aguas dulces y saladas, como los estuarios y las lagunas litorales. Los humedales de agua dulce son tierras que permanecen cubiertas de agua durante buena parte del año, por lo que la vegetación que en ellos crece debe tolerar bien la inundación. Existen cuatro tipos de humedales: los pantanos, los marjales, los bosques de ribera y las turberas. En los pantanos predominan los árboles y los arbustos leñosos; los marjales son lugares ricos en plantas herbáceas, como las gramíneas y las juncáceas; los bosques de ribera son formaciones boscosas que se inundan al desbordarse los ríos en cuyas...

Biomas de aguas interiores

Los ecosistemas de aguas interiores, es decir, los establecidos en ríos y arroyos, estanques, marjales, marismas y manglares, conforman un conjunto de distintas partes de la biosfera −en ese sentido se consideran biomas− que, a pesar de corresponder a áreas proporcionalmente reducidas de ella, desempeñan un papel esencial en el mantenimiento del equilibrio ecológico. Apenas el 1% de la hidrosfera, la parte de la biosfera formada por agua, corresponde a las aguas interiores, ya que se estima que el 97,6% del total del agua está contenido en mares y océanos y que del 2,4% restante forman parte también el vapor de agua de la atmósfera, las aguas absorbidas por el terreno y las acumuladas en los polos como masas de hielo. A pesar de que su volumen proporcional es poco significativo, las aguas interiores tienen una importancia ecológica fundamental, ya que constituyen uno de los medios que intervienen en el ciclo biogeoquímico del agua, un modo de regulación del mantenimiento del...

Bosque templado (bioma)

Tipo de bioma que se encuentra en las regiones de clima templado, situadas entre las latitudes de 25 y 50° de ambos hemisferios, y en el que se da una cobertura vegetal similar a la de las selvas tropicales, integrada por masas de árboles de gran porte aunque de menor continuidad. Se distinguen dos tipos básicos de bosques de clima templado: los caducifolios y los perennifolios. La estacionalidad es uno de los rasgos más significativos del clima de los bosques templados de árboles caducifolios. Los inviernos son fríos, aunque las heladas son solamente ocasionales, y los veranos mantienen temperaturas medias cálidas. Las precipitaciones alcanzan unos valores medios del orden de los 1.000-1.300 mm anuales. Los bosques templados con árboles de hoja caduca se extienden sobre todo por regiones del hemisferio norte, como Europa occidental. Asia oriental y Norteamérica. Los únicos bosques de este tipo que presentan una extensión significativa en el hemisferio sur son los que se...

Ciclo biogeoquímico

Los ciclos biogeoquímicos comprenden el conjunto de transformaciones que sufren los elementos químicos implicados en los procesos vitales, en su transición del medio inerte, o abiótico, a los seres vivos, el medio biótico, y de ellos de nuevo al entorno carente de actividad biológica. El primero de dichos ciclos es el del carbono, elemento esencial para los procesos vitales, ya que forma parte de los principales grupos de compuestos orgánicos, es decir, constitutivos de la vida: carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos. Junto a estos compuestos, el carbono está también presente en la naturaleza formando otras combinaciones, como el dióxido de carbono atmosférico o los carbonatos disueltos en aguas tanto saladas como dulces o existentes en numerosos minerales de la corteza terrestre. El flujo entre estas diversas presencias de este elemento, fundamental para la consecución de los procesos vitales, es el ciclo biogeoquímico del carbono. Transformaciones análogas...

Desierto (bioma)

El desierto es un tipo de bioma en el que los niveles de aridez son tan altos que la vegetación sólo puede desarrollarse de manera dispersa o en puntos aislados en los que se concentra. Según algunos ecólogos, puede considerarse desierto toda extensión de terreno en la que no se encuentre apenas vegetación. Ello incluiría, por tanto, los llamados desiertos polares, con climas permanentemente fríos, situados en los círculos polares Ártico y Antártico, y sin formas de vegetación por estar siempre cubiertos por los hielos. Sin embargo, en el presente análisis de los biomas terrestres, este tipo de hábitat queda encuadrado, más adelante, en el epígrafe dedicado a las tierras polares y la tundra. En general, en la mayoría de los estudios de ecología se hace referencia a los desiertos como regiones sin apenas vegetación y con niveles de precipitaciones mínimos, que se localizan en latitudes de clima cálido o templado. Aunque, como se ha visto, la definición de este tipo de biomas está...

Dinosaurio

Los dinosaurios conforman un grupo de reptiles prehistóricos dominantes en el medio terrestre en la era mesozoica, que se extendió desde hace aproximadamente 225 millones de años hasta hace unos 65 millones de años, tras lo cual se extinguieron. Etimológicamente el término deriva del griego deinos, grande, temible, y sauroi, lagarto, denominación que se aplicó a los dinosaurios por las gigantescas proporciones que alcanzaron algunos de ellos, considerados como los mayores animales terrestres que han existido. Desde el punto de vista taxonómico los dinosaurios forman parte del grupo de reptiles denominado arcosaurios, dentro del cual también se incluyen otras líneas evolutivas de este tipo de animales, como los pterodáctilos, voladores, y los ictiosaurios y plesiosaurios, acuáticos. De hecho, en el imaginario popular estos reptiles también se consideran comúnmente dinosaurios, aunque en el plano sistemático no lo son. Aunque durante mucho tiempo se creyó que los dinosaurios...

Ecosistema

Unidades integradas en el medio natural por el conjunto de seres vivos que habitan en ellas, los factores bióticos, y por las múltiples manifestaciones de la materia inerte, los factores abióticos, así como la compleja red de interrelaciones que se establece entre todos ellos, constituyen los ecosistemas. Se trata de elementos dinámicos que conforman la base para el estudio de las ciencias ambientales. En una ordenación jerárquica, los ecosistemas que alcanzan una extensión geográfica suficiente a nivel planetario son los biomas, es decir, el conjunto de factores bióticos y abióticos de la pluvisilva, el desierto, el pastizal, la taiga o la tundra, en este caso diferenciados en virtud de criterios predominantemente climáticos. Por su parte el conjunto de los biomas conforma la biosfera, que podría considerarse como el ecosistema global del planeta. Las dimensiones de los ecosistemas varían dentro de amplísimos márgenes. Pueden considerarse como tales tanto un bosque de miles de...

El hombre y la biosfera

El ser humano ha evolucionado durante un lapso de tiempo que los hallazgos paleontológicos sucesivos hacen variar de continuo, ante el descubrimiento de restos fósiles de homínidos de cada vez mayor antigüedad. De cualquier modo, esta evolución se circunscribe a una fase de pocos millones de años, insignificante en comparación con los más de cuatro mil millones en los que se cifra la edad de la Tierra. Durante un largo periodo el hombre vivió en un nivel de equilibrio razonable con el resto de los organismos que componen la biosfera. Los organismos parásitos, las enfermedades y la mayor o menor dificultad para obtener alimentos mantenía a los primitivos humanos en niveles de población que se compensaban con los de los restantes seres vivos. Hace más de diez mil años, el ser humano comenzó a cultivar plantas y a desarrollar estrategias de caza y pastoreo que lo colocarían a la cabeza del sistema de redes tróficas. Pronto comenzó a interferir con el medio en el que habitaba en...

Hipótesis Gaia

Teoría basada en un modelo planetario en virtud del cual la Tierra, en unión de los seres vivos que habitan en ella, conforma un sistema autorregulado en el que es la propia vida la que va modificando y corrigiendo las condiciones ambientales para asegurar su perdurabilidad. El modelo fue creado a finales de la década de 1960 por el químico británico James Lovelock y la bióloga estadounidense Lynn Margulis, que le dieron ese nombre en alusión a la mitológica diosa griega de la Tierra, Gaia o Gea, garante de la continuidad de la vida. La gestación de esta hipótesis obedecía en origen a criterios empleados en cibernética en función de los cuales los elementos vivos que integran la biosfera, es decir, los factores bióticos, interactúan entre sí y también con los inertes, los abióticos, que conforman los medios terrestre, oceánico y atmosférico. Estas interrelaciones definen continuos ciclos de retroalimentación que se orientan en la línea evolutiva para lograr las condiciones óptimas...

La biosfera

Desde su origen, la Tierra ha pasado por diferentes estados físicos. La masa de gases incandescentes inicial pasó a formar un globo rocoso sobre cuya superficie se alternan mares y tierras emergidas. Alrededor se engendró una envoltura de gases, en su mayor parte nitrógeno molecular, gases sulfurados, dióxido de carbono y vapor de agua. En este estado, previo al desarrollo de formas de vida, la Tierra presentaba una conformación y una composición exclusivamente integradas por compuestos inorgánicos. Este concepto se ha dado en llamar geosfera y en él cabe distinguir partes diferenciadas: la litosfera, constituida por los suelos que forman la corteza terrestre; la hidrosfera, que comprende el conjunto de masas acuosas marinas, fluviales y lacustres, y la atmósfera, integrada por los gases que rodean al planeta. En este medio, hace millones de años, la acción continuada de la radiación solar determinó el desarrollo de una serie de procesos químicos y físicos que alentaron el...

La vida en el agua. Los biomas acuáticos

Aunque condicionantes como la temperatura tienen importancia para la vegetación y la vida animal de los biomas tanto terrestres como acuáticos, en estos últimos intervienen de manera decisiva otros factores abióticos. Algunos de los principales son la salinidad de las aguas, la mayor o menor penetración de la luz en ellas, la acidez del medio o la existencia de corrientes y oleaje. Estos elementos son, entre otros, los que determinan las condiciones de los ecosistemas donde el agua –el hábitat que ocupa la mayor parte de la superficie de nuestro planeta– constituye el medio de soporte de la vida. Ríos y arroyos, lagos y estanques, estuarios, lagunas litorales, marismas, manglares y el inmenso bioma marino conforman, pues, una red de entornos que se relacionan entre sí y con los biomas terrestres que los engloban. Una primera diferenciación de estos múltiples elementos permite distinguir hasta tres ecosistemas acuáticos: los de aguas interiores, los de transición y los marinos. ...

La vida sobre la Tierra. Los biomas terrestres

Los diferentes elementos que constituyen el clima hacen que nuestro planeta cuente con numerosos ambientes terrestres. Por tanto, el factor climático es decisivo para la generación de los distintos biomas, que pueden considerarse como los grandes ecosistemas que, en su conjunto, conforman la biosfera. A veces, uno solo de esos factores climáticos puede hacer que se cree un bioma concreto. Éste es el caso de los desiertos, en los que la ausencia de precipitaciones es el elemento generador esencial, mientras que otros como la temperatura o la latitud geográfica quedan relegados a un segundo plano. Otras veces son más de uno los condicionantes que dan lugar al desarrollo de un bioma. Por ejemplo, el bosque lluvioso tropical, también llamado pluvisilva, se caracteriza por presentar una vegetación y una fauna asociadas que requieren niveles muy altos de humedad y temperaturas cálidas. Desierto y pluvisilva son dos de los biomas más diferenciados. Ellos constituyen los extremos de una...

Los procesos biogeoquímicos

A lo largo de la evolución de nuestro planeta la química de la superficie terrestre y de las aguas marinas y las capas bajas de la atmósfera ha experimentado importantes cambios. Es en ese entorno en el que se encuadra la biosfera, en la cual se localizan todas las formas de vida existentes en la Tierra. Estos cambios se han producido de manera paulatina, por lo que las distintas formas de vida animal y vegetal se han adaptado con mayor o menor dificultad a los procesos biogeoquímicos asociados. En tiempos recientes, la química terrestre ha experimentado cambios de gran alcance a una gran velocidad, impulsados por el vertiginoso crecimiento demográfico humano y el correspondiente aumento en el consumo de recursos alimentarios y energéticos. En este marco se encuadra la biogeoquímica. Esta disciplina, constituida como rama de la química y la geología a partir de los estudios del ruso Vladímir Vernadsky en la década de 1920, ha adquirido en los últimos años una especial importancia...

Matorral (bioma)

El matorral, al que también se le da otras denominaciones como chaparral o monte bajo, es un bioma cuya característica principal es el predominio de los arbustos en la vegetación, aunque puedan presentarse también en él zonas aisladas de pastizal o pequeñas masas boscosas. Los matorrales se dan en zonas de clima mediterráneo, es decir, con inviernos benignos, de precipitaciones más o menos frecuentes, y veranos secos y prolongados. Además de en la cuenca del mar Mediterráneo, esta pauta climática se presenta también en otras zonas del mundo como Chile y California −en América−, Sudáfrica y el sur de Australia. Se trata, de todas maneras, de un bioma poco extendido en comparación con otros como el pastizal, el desierto o los diferentes tipos de bosque. El suelo del matorral es poco fértil y en él son relativamente frecuentes los incendios durante la estación seca. La vegetación de matorral es similar en las distintas áreas del mundo en las que se presenta, aunque muchas especies...

Pastizal (bioma)

Los pastizales son biomas constituidos por tierras en las que la vegetación está formada por una cubierta más o menos continua de hierba. Puede considerarse que se trata de un ecosistema de climas templados equivalente a la sabana, si bien algunos ecólogos diferencian con claridad ambos biomas. El factor principal que suele tenerse en cuenta para distinguir la sabana del pastizal tropical es la presencia de árboles, prácticamente inexistentes en este último y que en cambio caracterizan, aun sin grandes masas arbóreas, el paisaje de sabana. El clima de las regiones de pastizal presenta ciertas variaciones en función de la latitud y la altura sobre el nivel del mar, pero, en general, en los pastizales templados es de veranos cálidos e inviernos fríos (aunque sin valores extremos), mientras que en los pastizales tropicales las temperaturas medias son más elevadas y uniformes. El pastizal es uno de los biomas que ocupa una mayor extensión en el mundo, aunque se debe tener en cuenta...