Acapulco

Vista aérea de la playa de la mexicana ciudad de Acapulco

Sus hermosas playas, la abundancia de pesca, los numerosos hoteles y su clima benigno han hecho que Acapulco de Juárez, tal es su nombre completo, sea conocida como la “Riviera de México”.

La ciudad se encuentra en un puerto natural del estado de Guerrero, en la costa sudoeste del Pacífico mexicano. A orillas de una profunda bahía que alcanza los seis kilómetros de ancho, uno de los fondeaderos más bellos del mundo, Acapulco se asienta sobre la estrecha franja de tierra ubicada entre la bahía y las sierras circundantes (Sierra Madre del Sur y Providencia, entre otras).

Su clima es privilegiado, ya que cuenta con condiciones favorables durante casi todo el año. Las temperaturas fluctúan entre los 24 y los 33 °C. Entre mayo y noviembre el clima es caluroso, húmedo y presenta lluvias frecuentes que al año se ubican desde los 1.000 a los 1.700 milímetros. Ello promueve una activa producción agropecuaria. Desde el mes de diciembre hasta el de abril el clima se torna cálido, suave y seco.

A principios del siglo XXI, la población de Acapulco alcanzaba los 800.000 habitantes. El crecimiento demográfico ha sido importante debido al intenso flujo migratorio desde las zonas rurales hacia el centro urbano, iniciado desde la década de 1950 con el auge de la actividad turística. En cincuenta años la población rural pasó de ser el 43,9% al 10,93%.

La actividad preponderante en Acapulco se da en el sector de los servicios. Dentro de esta rama se pueden mencionar las industrias hotelera, de transportes y comunicaciones, restaurantes, seguros, bienes raíces, servicios financieros y bancarios y servicios comunales, sociales y personales. Esta actividad da trabajo a alrededor de 75.000 personas.

El sector secundario emplea al 19% de la población, aproximadamente, y abarca los mercados y diversas tiendas al menudeo. El sector primario ha decaído en los últimos años. La industria turística persiste como principal recurso económico de la ciudad, junto con las manufacturas orientadas fundamentalmente a este sector (productos artesanales, típicos, etc.).

El comercio exterior es poco activo y se basa fundamentalmente en frutos tropicales y pieles. La ciudad no posee ferrocarril, pero está muy bien comunicada por mar y aire; una carretera la conecta con la capital del país, Ciudad de México.

Acapulco en 1620, en un cuadro de la época.

Los últimos descubrimientos indican que existieron asentamientos humanos desde el año 3000 a.C. Un grupo indígena de origen náhuatl conocido como nahoa se estableció en esta región. La zona ha tenido influencia tanto de la cultura de Teotihuacán como de la maya. En 1486 pasó a formar parte del imperio azteca.

Después de la conquista de Tenochtitlán, capital de los aztecas por el español Hernán Cortés (1521), éste envió varias expediciones en busca de oro. En 1523, una de ellas descubrió la bahía de Acapulco. Poco después se fundó el primer asentamiento, que en 1599 alcanzó el rango de ciudad.

Con el paso del tiempo Acapulco se convirtió en el punto de partida de numerosas expediciones hacia el norte del continente americano y a través del Pacífico. Posteriormente, se constituyó en el puerto más importante de aprovisionamiento para las flotas coloniales españolas que hacían la ruta entre México y Filipinas.

Ya en el siglo XIX fue la escala obligada para los buques de vapor que comerciaban entre Panamá y San Francisco. También funcionó como centro para la exportación de azúcar, café y otros productos provenientes del interior del país.

Entre las diversas atracciones históricas que posee la ciudad, cabe destacar el Fuerte de San Diego, construido en el siglo XVIII, que alberga en su interior el Museo Histórico Regional. En las cercanías se halla Palma Sola, una zona arqueológica que presenta vestigios de las poblaciones prehispánicas.