Accra

Vista de una calle del centro de la ciudad de Accra.

Capital de Ghana, se encuentra al sur del país, en el golfo de Guinea, en el océano Atlántico. Su nombre es una degeneración de la palabra nkran, que hace referencia a una especie de hormiga muy común en la región.

Con cerca de dos millones de personas, es la ciudad más grande y poblada de Ghana. El grupo étnico predominante es el de los ga, que ya vivían en la zona, junto a otras tribus, antes de la llegada de los europeos. Cuando éstos se establecieron, los ga fueron los primeros nativos en recibir la educación europea, aprender los nuevos idiomas y convertirse al cristianismo.

Ésta es la religión predominante en la ciudad en diversas variantes: católicos, metodistas y anglicanos. También hay un importante porcentaje de musulmanes y una parte de la población practica ritos y siguen creencias indígenas.

Aunque Accra se encuentra en uno de los países más pobres del mundo, la ciudad ha crecido y se ha desarrollado considerablemente. En su fisonomía se mezclan los modernos edificios con otros heredados de la época colonial, como el castillo Christianborg, levantado por los daneses en el siglo XVII.

Por otro lado, y en contraste, en la capital de Ghana se extienden barrios muy pobres y degradados. Éstos son ocupados por muchos inmigrantes de zonas rurales del país que llegan a la ciudad en busca de trabajo.

Económicamente, los sectores que destacan son la manufactura de textiles y la de productos alimentarios. También sobresale la producción de automóviles, la industria maderera y la metalúrgica.

Accra es el centro administrativo, político y cultural del país. Acoge las sedes de los bancos y empresas más importantes. También aquí se encuentra la Universidad de Ghana, la biblioteca nacional y es la residencia del jefe del Estado. En Accra se ubican las instituciones dedicadas a la investigación científica más destacadas de Ghana.

Cuenta con un aeropuerto internacional y de ella salen varias líneas ferroviarias que la comunican con el resto del país. Es muy importante la línea que llega hasta la ciudad de Tema, a 27 kilómetros de distancia, ya que es la ciudad que ejerce la función de puerto comercial de Accra.

Hasta el siglo XV, la zona que hoy es conocida como Accra estaba habitada por varios pueblos, aunque eran predominantes los que pertenecían a la etnia ga. Esta parte del territorio de la costa de Guinea se encontraba sometida al control de Ayaso, un pueblo situado a sólo 24 kilómetros.

En 1482 llegaron al territorio los portugueses, y entre los años 1650 y 1680 británicos, holandeses y daneses construyeron tres enclaves comerciales: James, Crevecoeur y Christianborg, respectivamente. Poco a poco, estos fuertes irían atrayendo población, lo que, unido a un desarrollo del comercio, hizo que evolucionaran hasta establecerse como ciudades costeras. Finalmente, estas tres pequeñas poblaciones crecieron y se unieron configurando lo que hoy se conoce como Accra. La ciudad se conformó como un centro comercial muy importante, sobre todo en oro y en el tráfico de esclavos.

Los holandeses y los daneses abandonaron la región dejándola en manos británicas a mediados del siglo XIX. En el año 1877 Accra se convirtió en la capital de la Costa de Oro británica. La expansión de la ciudad continuó en los primeros años del siglo XX con la construcción del ferrocarril.

En 1957 la Costa de Oro pasó a ser el estado independiente de Ghana, y Accra su capital.

Entre los edificios que destacan actualmente en la ciudad, se encuentran los fuertes levantados por alemanes, británicos y daneses, que fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad.