Agustín de Iturbide

Agustín de Iturbide

Agustín de Iturbide (1783-1824), militar mexicano, alcanzó el nombramiento de emperador de México (1821-1823) tras haber participado activamente en el proceso de independencia de su país.

Nacido el 27 de septiembre de 1783 en Valladolid (Virreinato de Nueva España; actual Morelia, México), Agustín de Iturbide creció en el seno de una familia acomodada. Fue el hijo primogénito del emigrante español José Joaquín Iturbide y Arregui y de María Josefa Arámburu y Carrillo, de origen criollo. Después de realizar algunos estudios de bachillerato y de ocuparse por algún tiempo de la administración de las fincas de su padre, en 1797 Iturbide inició su carrera militar en las filas del ejército español. En 1805, estando destinado en Jalapa, contrajo matrimonio con María Huarte.

Aunque ya en 1810, al iniciarse los primeros movimientos independentistas del país, fue incitado por Miguel Hidalgo, sacerdote cercano a los movimientos revolucionarios, a participar en ellos, en un principio Iturbide declinó el ofrecimiento. Sin embargo, dado el cariz que tomaban los acontecimientos, acabó involucrándose en diversas campañas, gracias a lo cual fue escalando posiciones en la jerarquía militar hasta alcanzar el grado de coronel.

En 1816 fue acusado y juzgado por haber realizado operaciones ilícitas y, si bien poco después fue absuelto, esta acusación desmotivó a Iturbide para seguir participando en el proceso revolucionario, alejándose durante años de la actividad política y llevando una vida disipada.

Fue el alzamiento en España del comandante Rafael del Riego (1820), que había obligado al rey Fernando VII a jurar la Constitución, lo que motivó su vuelta a la vida pública del país. Iturbide se propuso como objetivo que el gobierno mexicano, que aún no había alcanzado la independencia definitiva de la metrópoli, no cayera en manos de liberales constitucionalistas, ya que la entrada en vigor de la Constitución española supondría también su acatamiento en México.

Ese mismo año de 1820, apoyado por los conservadores, que veían peligrar sus privilegios en un régimen constitucional, encabezó una conspiración contra el ejército español que concluiría el 24 de febrero de 1821, en Teloloapan, cuando, junto a Vicente Guerrero, proclamó la independencia definitiva del país. El proyecto independentista fue realizado siguiendo el Plan de Iguala, que implicaba tres puntos básicos: la propia independencia, la igualdad entre criollos y españoles y la supremacía de la fe católica (quedaban prohibidas el resto de confesiones).

La ruptura definitiva con la metrópoli no se rubricó hasta que en junio de ese mismo año Juan O'Donojú, candidato español al trono mexicano, firmó el Tratado de Córdoba, por el que la corona española reconocía la independencia. Finalmente, el 27 de septiembre se produjo la entrada triunfal en la capital del ejército sublevado, encabezado por Iturbide.

Días más tarde, el propio Iturbide se proclamó presidente de la Junta Provisional Gubernativa y, debido a que el partido de sus seguidores era el más numeroso, consiguió ser nombrado emperador de México, en marzo del año siguiente, y coronado con el nombre de Augusto I el 19 de mayo de 1822. Sin embargo, su gobierno fue bastante efímero, ya que poco tiempo después de haber recibido esta investidura comenzaron a formarse contra él grupos de oposición tanto de liberales como de conservadores, contrarios a su ejercicio de poder absoluto.

En enero de 1823 tuvo que hacer frente a la rebelión del general Antonio López de Santa Anna, que pedía la supresión de su cargo y la instauración de una soberanía nacional, viéndose obligado a abdicar sus poderes sobre el Congreso (disuelto durante su mandato y reinstaurado unos días antes) en marzo de ese mismo año. Poco después abandonó México y viajó a Europa, donde residió en Florencia e Inglaterra.

En 1824 regresó a México, ignorando que el Congreso había elaborado una sentencia judicial que le condenaba a muerte. Fue fusilado el 19 de julio de 1824 en Padilla.