Alberto Ginastera

Merced a su labor de síntesis entre la música tradicional autóctona y las corrientes vanguardistas del siglo XX, el compositor argentino Alberto Evaristo Ginastera (1916-1983) se convirtió en una destacada figura del sinfonismo latinoamericano.

Nacido en Buenos Aires el 11 de abril de 1916, Ginastera demostró su interés por la música desde la temprana edad de los siete años. Poco después ingresó en el Conservatorio Williams de su ciudad natal, y más tarde continuó sus estudios en el Conservatorio Nacional de Música. En 1937 compuso Tres danzas argentinas y Panambí, ballet que pudo estrenar en el Teatro Colón. Cuatro años después contrajo matrimonio con Mercedes del Toro. Por estas fechas escribió páginas llenas de sabor local, como la Sinfonía porteña o el ballet Estancia.

En 1945, Ginastera marchó a los Estados Unidos con una beca de la Fundación Guggenheim. Allí trabó contacto con la obra de compositores norteamericanos de vanguardia, como Samuel Barber o Aaron Copland, quienes le acercaron a las tendencias más avanzadas.

De regreso a su país, dirigió el Conservatorio de La Plata entre 1948 y 1952. En esa época ya se había ganado a la crítica extranjera con su Primer cuarteto de cuerda, interpretado en el Festival de la Sociedad Internacional de Música Contemporánea de Frankfurt. Tras varios viajes por Europa para dar a conocer sus obras, regresó de nuevo a su tierra, donde pasó a dirigir, entre 1958 y 1963, la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la Universidad Católica de Argentina. Sus obras Segundo cuarteto de cuerda y Concierto para piano, ya imbuidas de las nuevas sonoridades de vanguardia, fueron muy bien acogidas. Sin embargo, serían dos óperas las que le acarrearían la fama internacional tras su extraordinario éxito en Nueva York: Don Rodrigo y Bomarzo, esta última basada en la célebre novela de su compatriota Manuel Mújica Laínez.

Tras la ruptura de su matrimonio, Ginastera se casó de nuevo con la violonchelista Aurora Nátola. En 1971 vio la luz una nueva ópera, Beatrix Cenci, estrenada en el Kennedy Center de Washington. A partir de entonces fijó su residencia en Ginebra, donde siguió componiendo obras como Turbae ad passionem gregorianam y los cuadros sinfónicos del Popol Vuh. En la ciudad suiza falleció el 25 de junio de 1983.