Abraham

Abraham representado en El sacrificio de Isaac, de Caravaggio.

Abraham (hacia 2000 a.C.), primer patriarca del pueblo de Israel, es considerado el padre de las tres principales religiones monoteístas: cristianismo, islam y judaísmo.

Aunque resulta difícil trazar una biografía exacta sobre la figura de Abraham ante la ausencia de fuentes históricas fiables, de acuerdo al libro bíblico del Génesis, su nombre original era Abram, situándose su nacimiento hacia 2000 a.C. en la ciudad de Ur, en la baja Mesopotamia (hoy Iraq).

Tal y como relata el texto bíblico, una llamada de Dios le indicó que abandonara su ciudad natal y a su familia para emprender un viaje hacia una tierra desconocida en la que instauraría una nueva nación. Abraham obedeció y se puso en marcha, junto a su mujer Sarah y su sobrino Lot, hacia Canaán, la región indicada por Dios.

Representación pictórica del patriarca bíblico Abraham

Una vez alcanzado el objetivo, Abraham recibió de nuevo la promesa de convertirse en heredero de esa tierra y lograr una larga descendencia. Abraham contaba entonces con 70 años, no tenía hijos y su mujer era estéril. Sin embargo, su mujer, con más de 100 años, dio a luz un hijo, que se llamó Isaac.

Abraham volvió a dar muestra de su fe cuando Yahvé (nombre con el que se conoce a Dios en la tradición hebrea) le pidió que sacrificara a su hijo y él acató su orden. Cuando Abraham se disponía a cumplir el mandato divino, un ángel detuvo su mano y sustituyó a su hijo por un cordero. Tras esta prueba, Dios reiteró su promesa de que multiplicaría su descendencia “como las estrellas de los cielos y como la arena de las orillas del mar” (Genésis 22:1-7).

Siempre de acuerdo a la Biblia, Abraham falleció con una edad cercana a los 175 años.