Acuicultura

La acuiculturaengloba el cultivo de toda clase de organismos acuáticos, tanto vegetales como animales, sector de la cría animal, relativamente joven aunque hoy día muy desarrollado.

El mar ha sido siempre para el hombre una fuente importante de alimento y de otros recursos. Sin embargo, con sus potentes buques factoría y congeladores, con sus redes y sus cada día más sofisticados sistemas de localización y captura, el hombre ha dado lugar al inicio del agotamiento de los caladeros y al exterminio de la fauna marina. Es lo que se denomina sobrepesca, fenómeno al que se ha intentado poner freno mediante el establecimiento de vedas, reservas y cupos.

Todo ello hizo surgir la idea de explotar las aguas de igual manera que se explotaban las tierras y de criar animales acuáticos del mismo modo que se crían vacas o cerdos. Es posible cultivar tanto especies marinas como fluviales. En aguas saladas se cultivan moluscos como la ostra y el mejillón, en plataformas flotantes (bateas, mejilloneras, ostreras, etc.) construidas específicamente en el mar, y en menor medida la almeja, que se cultiva en instalaciones con arena gruesa. También constituyen un cultivo de mar crustáceos como el langostino, el camarón, la langosta, el bogavante y distintos tipos de cangrejo.

En lo que respecta a la piscicultura, es decir, a la cría de peces, se trata del área más desarrollada de esta actividad, pues es la que cuenta con una tradición más antigua. Entre las especies de agua dulce así explotadas se cuentan la anguila, el salmón, la trucha, la perca y la carpa, y entre las marinas cabe citar la lubina, la dorada, el lenguado y el rodaballo. En la mayoría de las especies mencionadas se practica un cultivo integral, donde se controla la reproducción en cautividad y se trasladan los ejemplares a sucesivos estanques de engorde a medida que crecen, hasta que alcanzan el tamaño idóneo para su comercialización.