Acacia

Ejemplar de acacia, árbol de las mimosáceas

Como acacia se conocen diversas especies arbóreas de porte alto y medio, todas ellas pertenecientes a la familia de las papilionáceas o leguminosas, también llamadas fabáceas. Se caracterizan por su gran difusión geográfica, aunque la imagen más paradigmática relacionada con este grupo de árboles es probablemente la de la acacia espinosa, de distribución africana, y que es la especie arbórea dominante en las extensas sabanas de África.

Junto con la mencionada, y dentro también del género Acacia, merecen mención la mimosa (Acacia dealbata), de peculiares flores amarillas en racimo y muy usada en todo el mundo como especie ornamental, y la acacia de las Indias (Acacia farnesiana).

Ya no encuadradas en este género, están la acacia de tres espinas (Gleditsia triachantos), de origen norteamericano, aunque actualmente difundida también por toda América y Eurasia, y la robinia (Robinia pseudoacacia), de igual procedencia y difusión.

También merece mención la acacia del Japón, o sófora (Sophora japonica), usada en jardinería.

Aunque con rasgos inconstantes que tipifican sus distintas variantes, las acacias se caracterizan por presentar un porte que puede oscilar entre los 12 y los 30 metros y por tener hojas compuestas con numerosos foliolos, flores olorosas en racimos colgantes y frutos en vaina (legumbre).

Como se ha indicado, los diversos tipos de acacia presentan en conjunto una distribución cosmopolita y se utilizan con profusión como árboles ornamentales y como fuente de madera, dura y de color pardo rojizo, goma arábiga y taninos.