Acuífero

Ciclo del agua.

Formación geológica porosa, permeable, capaz de almacenar agua y permitir la circulación de la misma. El agua que llega a un acuífero es la que se infiltra en el terreno sin quedar atrapada en su zona superior, o manto de alteración, sino que alcanza zonas más profundas.

Para que se logre la acumulación del agua un acuífero debe estar limitado inferiormente por un sustrato rocoso impermeable. Por otro lado, su parte superior, el límite que alcanza el agua, se denomina nivel freático. Por encima de éste se ubica una zona vadosa, por donde las aguas superficiales penetran en el terreno.

Tipos

En función de la presión hidrostática existente en el interior de los acuíferos éstos pueden dividirse en libres y cautivos. En los acuíferos libres también conocidos como freáticos, no existe ningún tramo impermeable que separe la zona saturada de agua de la superficie del terreno. En consecuencia el nivel del agua puede ascender o descender libremente, dependiendo del régimen de recarga del acuífero. Por el contrario, en los acuíferos cautivos, o a presión, sí que existe un estrato permeable en le terreno que limita el ascenso del nivel de agua. Por lo tanto, ésta se encuentra a una presión superior a la atmosférica.

Se conoce como nivel piezométrico de un acuífero el lugar geométrico de sus puntos donde la presión del agua es igual a la atmosférica. En el caso de un acuífero libre, el nivel piezométrico coincide con el de la superficie del agua, con el del nivel freático. Sin embargo, en los acuíferos cautivos, el nivel piezométrico se ubica por encima de la cota más alta del agua, resultando su situación útil a la hora de excavar pozos para aprovechar el agua contenida en los acuíferos. Cuando el nivel piezométrico se halla por encima de la boca del pozo, el agua sale por sí misma y el pozo se denomina surgente. En el caso en que el nivel freático queda por debajo del de la boca del pozo, éste se conoce como artesiano.

Para que un acuífero resulte explotable no basta con que esté formado por roca porosa, sino que los poros deben permitir la circulación del agua. Las formaciones geológicas con baja permeabilidad y que impiden el paso del agua de saturación se denominan acuicluidos. Responden a este tipo las formaciones constituidas por piedra pómez, arcillas y limos. Si el terreno es capaz de almacenar agua pero la circulación de la misma se produce de forma muy lenta, se habla de acuitardo. En los casos en que el terreno no es capaz ni de almacenar agua ni de permitir su circulación la denominación es acuífugo.

Explotación de acuíferos

Los acuíferos son importantes fuentes de agua para el consumo humano. Sin embargo, un uso incontrolado puede conducir a su desaparición. Se dice que un acuífero se encuentra sobreexplotado cuando se extrae del mismo más agua de la que se repone por vía natural. En el caso de los acuíferos fósiles, en los que la recarga natural es nula o casi nula, este problema es especialmente grave.

Un problema particular se da en los acuíferos situados en las proximidades de la costa. Si el nivel freático desciende en exceso, los poros que quedan vacíos pueden ser ocupados por agua salada que se filtra a través del terreno, procedente del mar. El agua salada posee una densidad mayor que la del agua dulce, y esto favorece el desalojo de esta última, quedando a la larga el acuífero ocupado en su totalidad por agua salada, con lo que deja de ser explotable.