Al Qaeda

Osama bin Laden.

Organización islamista internacional fundada a finales de los años ochenta del siglo XX por el acaudalado activista saudí Osama bin Laden. De carácter extremista y militante, preconiza un movimiento de resistencia islámica con vocación de extenderse a todo el mundo, y para muchos gobiernos e instituciones es considerada terrorista. En árabe, Al Qaeda significa «la base».

El origen de Al Qaeda se sitúa en el contexto de la guerra de Afganistán que se libró entre 1979 y 1989 entre combatientes y guerrilleros afganos y las fuerzas ocupantes del Ejército de la Unión Soviética. Según algunos informes, durante ese conflicto, Bin Laden y sus seguidores recibieron apoyo logístico y de armamento de la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés).

Al término de la contienda afgana, la organización se dispersó pero mantuvo su activismo en contra de los que consideraba regímenes árabes corruptos y colaboracionistas y contra potencias extranjeras como los Estados Unidos y sus aliados. A principios de la década de 1990, Al Qaeda trasladó sus bases a Sudán y, hacia 1996, se estableció en Afganistán, bajo la protección del régimen de los talibanes. Desde entonces sus ataques contra objetivos occidentales se multiplicaron: los atentados contra las embajadas de los Estados Unidos en Kenia y Tanzania en agosto de 1998 y el ataque en Yemen contra el portaaviones USS Cole en octubre de 2000 provocaron varios centenares de muertos y miles de heridos.

El 11 de septiembre de 2001, militantes vinculados a Al Qaeda secuestraron varios aviones comerciales en los Estados Unidos y los estrellaron contra el World Trade Center de Nueva York y el Pentágono en Washington. Murieron casi tres mil personas, y otras seis mil resultaron heridas. Estos ataques terroristas motivaron una respuesta del Ejército estadounidense contra el régimen de los talibanes, que fueron desalojados del poder en Afganistán por una coalición militar internacional.

Aunque los miembros de Al Qaeda hubieron de huir de Afganistán y se refugiaron en lugares difícilmente accesibles de Pakistán y otros países, con los atentados del 11 de septiembre la organización logró gran visibilidad internacional y recibió el apoyo de una parte de la población musulmana radicalizada en diversas partes del mundo. En territorios, como el Magreb (norte de África), la península Arábiga o Somalia surgieron organizaciones afines que, como Al Qaeda, clamaban por la yihad o guerra santa contra occidente. En general, sus militantes actúan en celdas operativas autónomas y dispersas, con vagas relaciones entre ellas y una organización descentralizada, lo cual dificulta su persecución. Nutren sus bases de miembros procedentes de países musulmanes con capas de la población radicalizadas y se distinguen por un acusado perfil islámico en términos religiosos y culturales.

Al Qaeda se financia a través de donaciones de una red de entidades financieras radicadas en el golfo Pérsico y de las actividades delictivas de sus células, como el secuestro de ciudadanos occidentales en zonas de riesgo en el planeta. Tras la muerte de Bin Laden en mayo de 2011, en una operación militar ejecutada por un comando estadounidense en Pakistán, el egipcio Ayman al-Zawahiri se convirtió en la personalidad más destacada de la organización.