Atletismo

Deporte compuesto por varias modalidades de velocidad, saltos y lanzamientos, en el que los atletas compiten por conseguir las mejores marcas. Las competiciones se celebran en pistas especiales, tanto cubiertas como al aire libre.

El atletismo tiene su origen en la antigüedad. Para la civilización griega, éste era el deporte por excelencia y los mejores atletas eran premiados e inmortalizados por los artistas de la antigüedad clásica. Aunque las competiciones integradas en el atletismo se siguieron realizando a lo largo de la historia, fue a mediados del siglo XIX cuando este deporte comenzó a organizarse y extenderse en su sentido moderno. En 1861 se organizó en Inglaterra la primera competición de aficionados y cinco años después se fundaron las primeras asociaciones en Inglaterra (Amateur Athletic Club) y en los Estados Unidos (New York Athletic Club).

La organización de los primeros Juegos Olímpicos modernos en 1896 dio un gran impulso a la afición por el atletismo, pues éste se convirtió en el deporte rey de los Juegos. En 1912 se fundó la Federación Internacional de Atletismo, encargada de establecer las reglas de competición y de homologar las mejores marcas conseguidas por los atletas. A partir de los años veinte del siglo pasado se comenzaron a disputar también pruebas femeninas.

Las pruebas que componen las competiciones de atletismo son de tres tipos:

Carreras. La mayoría de las pruebas se corren sobre terreno liso en una pista especial, pero también hay pruebas de obstáculos y otras que se disputan sobre carreteras. Se clasifican fundamentalmente por la distancia que recorren, distinguiéndose entre pruebas de velocidad (entre 50 y 400 metros), de medio fondo (entre 800 y 3.000 metros) y de fondo (más de 5.000 metros). De estas últimas la prueba más conocida es la maratón, que consiste en correr una distancia de 42,195 metros.

Saltos. Las pruebas son salto de altura, de longitud, triple salto y pértiga.

Lanzamientos. Incluye las modalidades de peso, disco, jabalina y martillo.