Alhambra

Alhambra de Granada

La Alhambra constituye uno de los últimos conjuntos de arquitectura musulmana en Andalucía y una de las más bellas joyas artísticas del mundo, considerada Patrimonio de la Humanidad desde 1984. Se comenzó a construir en el siglo XII y ha sido ampliada en sucesivas intervenciones durante los siguientes cuatrocientos años.

Vista de la Alhambra.

Tiene una planta confusa que podría dividirse en dos palacios, el de Yusuf I (1334-1354) y el de Mohamed V (1354-1392). El palacio construido por Yusuf I está formado por la torre de Comares, la sala de la Barca, que precede al salón de Comares, el patio de los Arrayanes, los departamentos privados del harén, los baños (situados al este del patio central), la puerta de la Justicia y una serie de pequeñas habitaciones al oeste. Varias de estas pequeñas estancias fueron destruidas con la construcción del palacio de Carlos V en el siglo XVI. El palacio de Mohamed V fue creado para servir de lugar de retiro del sultán y su corte. Estaba formado por los edificios situados alrededor del patio de los Leones: la sala de los Reyes, la de los Abencerrajes y la de las Dos Hermanas.

El patio de los Leones, zona emblemática de la Alhambra.

La decoración de la Alhambra se sirve de un mismo patrón que se repite casi inalterable a lo largo de todas las estancias: un zócalo de azulejos en la parte inferior y, en la superior, muros adornados con arabescos de yesería bajo frisos con inscripciones. Por el contrario, esta uniformidad no se cumple en puertas y ventanas, ya que en ocasiones aparecen festoneadas o con dovelas en forma de estalactitas; otras veces las enjutas aparecen con celosías de yeso o arabescos. Los principales motivos decorativos son los atauriques, la lacería y las inscripciones que emplean la escritura cursiva. Los atauriques son ornamentos de motivos geométricos o florales realizados en yeso; la lacería consiste en la formación de diferentes figuras geométricas que resultan del entrecruzamiento de líneas, hojas o flores.