Acrópolis

Templo de Atenea Niké en la Acrópolis de Atenas

La palabra acrópolis proviene del griego y significa “ciudad en lo alto”. Construida en el periodo clásico del arte griego durante la segunda mitad del siglo V a.C., la acrópolis de Atenas fue emplazada en la colina, punto más alto de la ciudad. Esta disposición cumplía una doble función: militar, ya que actuaba de ciudadela, y religiosa, se situaba más cerca de los dioses. Se trataba de un conjunto de edificios de carácter religioso y municipal formado por el templo principal, el Partenón, dedicado a Atenea, el Erecteion, el templo de Atenea Niké y la monumental entrada, los Propileos, situada en la parte occidental. Desde el punto de vista artístico, además de por su grandiosidad monumental e importancia artística, el conjunto destaca por ser un ejemplo de perfecta convivencia y complementación de los órdenes dórico y jónico.

El Partenón fue proyectado por el arquitecto Ictinos. Tenía ocho columnas en la fachada en vez de seis, superando así en majestuosidad a otros templos dóricos vistos hasta el momento. Entre los méritos constructivos de su arquitecto, estuvo el de superar la aparente inmovilidad provocada por el hieratismo de las líneas rectas, el cual fue corregido con una sutil, casi imperceptible, desviación curva de las líneas. El friso, por ejemplo, donde se representaba un desfile de ciudadanos que se dirigían a rendir culto a Atenea, carecía del paralelismo de líneas habitual. En el interior, una gran escultura de la diosa esculpida por Fidias presidía el centro del templo.

Vista de la Acrópolis de Atenas.

El Erecteion resultó ser un templo más complejo, por los diferentes usos a los que debía hacer frente. Esto produjo que el arquitecto tuviera que diseñar tres fachadas diferentes en vez de una. Lo más llamativo del edificio es la tribuna de las cariátides, una tradición constructiva proveniente de Asia que consistía en utilizar figuras de mujeres haciendo la vez de columnas.

Partenón de la Acrópolis de Atenas.

Los Propileos fueron diseñados por el arquitecto Mnesicles. Se trataba de tres edificios con columnatas que tenían el inconveniente, resuelto por otra parte, de tener que adaptarse a la inclinación del terreno. El acabado y ejecución no tienen parangón en la arquitectura griega.

El de Atenea Niké es un pequeño templo de orden jónico dedicado a Atenea Victoriosa. De exquisitas proporciones, tenía cuatro columnas en fachada (tetrástilo) y cuatro en la parte trasera, a pesar de que no era habitual todavía en la arquitectura griega el uso del orden jónico para decorar el exterior de los templos.