Acuarela

"Estanques de Suiza", acuarela de F. M. Granet (Museo del Louvre, París)

Técnica pictórica acuosa y transparente que utiliza como aglutinante la goma arábiga, goma polisacárida que tiene su origen en la exudación del tronco de la acacia de Senegal. Tiene un buen poder adhesivo, y para mejorar la elasticidad de sus películas se pueden añadir agentes humectantes o plastificantes como la glicerina.

Los pigmentos que se pueden emplear con esta técnica son los mismos que en otras técnicas pictóricas, aunque hay que destacar la intensidad y el brillo que se obtiene en ésta con los pigmentos orgánicos sintéticos. El único pigmento que no se utiliza es el blanco, ya que para dar claridad o luminosidad a un objeto se emplea el del papel o el agua; además, especialmente en esta técnica, el blanco tiende a ensuciar los colores más que a darles brillantez.

Los pigmentos de las acuarelas se caracterizan por dos fenómenos: la granulación y la floculación. El primero es un efecto de moteado que se produce cuando las partículas de pigmento se depositan sobre el papel separándose, y el segundo es el efecto contrario, cuando las partículas de pigmento tienden a juntarse. Hay que señalar que si la proporción de pigmento y aglutinante es la correcta, las acuarelas se pueden diluir en agua hasta el punto que sea necesario sin que esto dificulte su adhesión al soporte.

Tradicionalmente las acuarelas se comercializaban en pequeñas pastillas. Actualmente también se pueden encontrar en pastillas secas, ásperas, las cuales, habitualmente, no llevan glicerina y vienen bien para trabajos pequeños o al aire libre; en tubos suelen llevar bastante glicerina, adquiriendo un aspecto de masilla, siendo muy útiles para trabajos a gran escala; por último puede venir también concentrada en frascos.

El soporte más utilizado es el papel, pero también se puede emplear el lienzo. El papel se clasifica según su espesor en gramos por metro cuadrado, pudiendo ser de 147, 160, 190 g/m2 los más ligeros; los más pesados pueden llegar a alcanzar un espesor de 640 g/m2. También se puede hacer otra clasificación en relación con la terminación del papel: PH, PO o papel de grano grueso. El papel PH es el prensado en caliente y tiene una textura más lisa porque en el proceso de prensado intervienen rodillos metálicos; es más resbaladizo y no absorbe mucha agua. El papel PO es el prensado en frío y tiene una textura intermedia entre el anterior y el papel de grano grueso o áspero. Este último tiene una superficie irregular llena de depresiones y elevaciones.

Primera acuarela abstracta, obra de Wassily Kandinsky.

A diferencia de otras técnicas pictóricas, las acuarelas no precisan de una preparación previa del soporte, por eso se han empleado mucho para pintura al exterior y como técnica de iniciación a la pintura.

El proceso de secado de la acuarela, al contrario que el del óleo, no implica la modificación química de ninguno de sus componentes, se produce por la evaporación del medio diluyente, que en este caso es el agua.

La pintura con acuarela permite gran variedad de procesos técnicos. El tradicional es el transparente, que consiste en la superposición de lavados de distintos tonos; el color final se consigue por efecto de la suma de todos ellos. Cuantas más capas se superpongan, más profundo será el color que se obtenga y menos luminoso al irse cubriendo la blancura del papel.

Otro procedimiento que permite esta técnica es húmedo sobre húmedo, que consiste en aplicar con pincel colores sobre el papel mojado con los tonos definitivos. De esta manera se consiguen interesantes efectos de difuminado. Cuando se quiere dejar partes del papel sin cubrir, se puede emplear líquido de enmascarar, que es una solución de látex de caucho que crea una especie de película transparente sobre el papel, impidiendo que la acuarela tiña esa zona, y que se puede levantar una vez que termina.

Vista de Saint-Germain-en-Laye y su castillo, acuarela de J. M. W. Turner.

La acuarela como técnica pictórica tuvo su florecimiento en la Inglaterra de finales del siglo XVIII. Hasta entonces se empleaba casi exclusivamente para trabajos topográficos o para rellenar pequeños dibujos realizados con plumilla o lápiz. Entre los primeros acuarelistas destacan artistas como P. Sandby (1731-1809), que supo aprovechar y descubrir muchas de las cualidades de esta técnica; J. M. W. Turner(1775-1851), que fue el primero en darse cuenta de su alcance, descubriendo nuevas posibilidades técnicas, experimentó con lavados e incluyendo colores con cuerpo sobre aguadas, raspando el papel; o J. Constable (1776-1837), que realizó las primeras acuarelas directamente del natural. Ellos y muchos otros que les siguieron contribuyeron a hacer de la acuarela una técnica pictórica importante y respetada que aún hoy se emplea.