8 artículos

Escultura barroca

Durante el periodo Barroco, al espléndido repertorio de escultura exenta que se produjo se unió el de los conjuntos escultóricos vinculados a la arquitectura, creados a raíz del auge de esta otra manera de llevar a cabo el arte del cincel. El estilo de la escultura barroca se caracteriza sobre todo por el movimiento, el realismo y la nueva concepción del bloque escultórico, el cual, a diferencia de lo que ocurría en el Renacimiento, dejó de ser uniforme y compacto para permitir que las formas se separaran y cobraran vida por sí mismas. Desde ese momento los personajes mostrarían sus emociones e inquietudes, los ropajes cobrarían una gran importancia y, por primera vez, la luz tendría en la escultura enorme trascendencia, siendo empleada para claroscuros y contrastes que dotarían a las obras de mayor expresividad. Como ya sucedió durante el Renacimiento, fue Italia el país que de nuevo marcó el camino a seguir también por esta disciplina durante el Siglo XVII. Se caracterizó...

Escultura clásica

Por escultura clásica entendemos la que tuvo lugar durante la antigüedad en occidente, entre los siglos IX a.C. y V de nuestra era, incluyendo a las civilizaciones griega, etrusca y romana. La característica principal de la escultura griega, aplicable a los tres periodos en los que se desarrolló, es la consideración de la figura humana como fin de la representación. Del cuerpo humano se extrajo el ideal de belleza formal y el conjunto como expresión de la armonía de las formas. El periodo arcaico desarrolló al principio el estilo llamado geométrico, caracterizado por la representación de figuras policromadas y realizadas a base de formas como el triángulo, para los torsos, cabezas pequeñas sobre largos cuellos, talles estrechos, y mediante un frontalismo y rigidez típicamente primitivos. Posteriormente la escultura arcaica incorporó influjos del arte egipcio, así como del micénico y minoico, que fue perdiendo conforme se aproximaba el periodo clásico. De Egipto tomó los esquemas...

Escultura contemporánea

La escultura en el siglo XX se enmarca en un panorama de Vanguardias, lleno de movimientos artísticos, artistas, escuelas y estilos. Como ya lo haría la pintura, la experimentación fue el camino a través del cual se cambió la forma de esculpir, reinterpretando y transformando los elementos, rompiendo moldes, derivando hacia la abstracción y yendo más allá del academicismo que Auguste Rodin había empezado a rechazar a finales del siglo XIX. El rumano Constantin Brancusi (1876 – 1957) fue una de las más destacadas figuras escultóricas del siglo XX. Establecido en París desde 1904, está considerado el creador de la escultura moderna. Al principio, mostró la influencia de Rodin, en cuyo estudio trabajó durante algún tiempo. Posteriormente su estilo maduró, integrándose e influenciándose de los artistas de los movimientos vanguardistas más destacados sin pertenecer a ninguno en concreto. Realizó esculturas en bronce, mármol y madera con un lenguaje que podía resumirse en un realismo...

Escultura gótica

El estilo Gótico trajo consigo la novedad de que, por primera vez desde el Románico, la escultura podía llegar a desvincularse de la arquitectura, o a interactuar con ella pero de forma más libre y autónoma. Superada la ley de adecuación al marco, los relieves fueron concebidos como esculturas de bulto redondo adosadas a la arquitectura más que como elementos que formaban parte de ella y de su aparato constructivo. Esta evolución trajo una nueva iconografía y una nueva manera de entender la figura de Cristo, concebida desde el punto de vista humano y mortal, lo que ocasionó el predominio de temas como La Crucifixión o la Pasión. A diferencia de la escultura románica, cuyo propósito consistía en inspirar el temor a Dios, el Gótico quiso transmitir valores puramente cristianos como la ternura, la felicidad o la compasión. Para ello fue también importante la figura de la Virgen, idónea a la hora de querer comunicar los sentimientos más humanos y de hacer de enlace entre los hombres y...

Escultura neoclásica

A mediados del siglo XVIII se descubrieron en Nápoles las ciudades enterradas de Pompeya y Herculano. Con su aparición se condicionó, una vez más, el gusto europeo, que ahora derivaría hacia el clasicismo. La vuelta al estudio de la antigüedad grecolatina invadió tertulias, bibliotecas, palacios y talleres con el entusiasmo y la efervescencia de contemplar el resurgir de un nuevo Renacimiento. Si se tuviera que destacar un solo nombre entre los estudiosos de aquel momento, sería el de H. J. Winckelmann (1717-1768), quien en sus años de juventud, encerrado en la magnífica biblioteca del conde de Bünau, a cuyo servicio se encontraba, adquirió un conocimiento erudito de la antigüedad. El conde lo envió a estudiar a Roma y allí fue nombrado Conservador de Antigüedades Pontificias. En Italia inició la redacción de su Historia del Arte, así como una detallada relación de monumentos antiguos. Otro nombre influyente entre los artistas y estudiosos de la época es el de G. E. Lessing...

Escultura renacentista

La referencia clásica, al igual que ocurría con otras disciplinas artísticas, fue adoptada también por la escultura. No obstante, la ausencia de una tratadística específica para escultura provocó que los modelos de representación fueran tomados tanto de la arquitectura como de la pintura. Este hecho trajo consigo cierta ralentización a la hora de romper con el estilo gótico imperante en la escultura, por lo que en las primeras obras todavía se apreciaba la esbeltez y elegancia propias de este estilo medieval. La vuelta la antigüedad clásica recuperó el desnudo, el uso de lujosos materiales, como el mármol y el bronce, y la concepción monumental de las representaciones. Los temas elegidos fueron tanto religiosos como mitológicos, al tiempo que se otorgó un gran protagonismo a la estatuaria y los monumentos funerarios. Los retratos individuales, ya fueran ecuestres o de busto, se pusieron muy de moda también durante este periodo. Durante el quattrocento, aparte de Lorenzo Ghiberti,...

Escultura románica

La escultura románica estuvo supeditada de forma plena a la arquitectura, lo que conllevó un importante desarrollo de la talla en piedra. Ello fue posible gracias a la incorporación de escultores a las cuadrillas de canteros, que serían los encargados de elaborar los relieves presentes en los diferentes elementos constructivos y decorativos, como molduras, arcos, tímpanos, capiteles, frisos o cimacios. Esto originó la aparición en el siglo XII de la escultura monumental, ligada estrechamente a las iglesias y sus programas iconográficos. El hecho de encontrarse la escultura sometida al soporte arquitectónico provocó que adquiriera dentro de éste sus formas, ajustándose las figuras a la estructura de capiteles, jambas, etc., o provocando la reducción en tamaño de las dovelas de un arco. Esta circunstancia, unida a la voluntad por parte de la Iglesia de instruir a los fieles a través de la iconografía, ocasionó que, al mismo tiempo, no se tuvieran en cuenta aspectos como la búsqueda...

Escultura romántica

“Romanticismo” es un término que se utilizó, en la primera mitad del siglo XIX, para denominar a un conjunto de valores, esencialmente dinámicos, que se oponían a los vinculados al pensamiento estático clásico, recuperado por el movimiento precedente, el neoclasicismo. Después de que el neoclasicismo impusiese una especie de norma académica que legislaba todos los estilos posibles, el movimiento romántico propugnó un nuevo ideal basado en la naturalidad de los sentimientos, que llegaron a convertirse en una forma de revolución personal y social. En escultura, los románticos intentaron romper con la uniformidad estilística impulsada por el neoclasicismo, tratando de captar el movimiento y la acción, aunque sin olvidar del todo la antigüedad. Además, incorporaron al arte muchos temas de orden histórico. Un ejemplo característico de la escultura romántica se encuentra en la obra de los artistas franceses Jean Antoine Houdon, con su Voltaire, y François Rude con su célebre...